Kant y una chela por favor
Minuto a Minuto

5 de junio de 2013
-¿Qué va a querer de tomar?

-¿Qué tiene de beber?

El bienestar es uno de los anhelos más constantes de los hombres en la Tierra. El deseo de estar bien, es, sin duda, una búsqueda constante para tener desde que te despiertas hasta que duermes un buen estado de ánimo en tu trabajo, con tus amigos, con tus responsabilidades, derechos y obligaciones. La idea de estar bien suele equipararse al concepto de estar feliz, por consecuencia de la asociación de estos dos términos es común que hoy día todo mundo quiera estar feliz a todas horas.  

-Tenemos refresco y cerveza

-¿Refresco de que sabor tiene?

El bendito deseo de estar feliz y feliz todo el tiempo, se ha convertido en el ideal que permite ver “el lado bueno de la vida” ver “lo positivo del asunto” sacarle “provecho” de tal manera que la sonrisa, la perspectiva positiva, la cosmovisión de ir más allá del dolor, de superar las incomodidades del “aquí” y del “ahora” te permite sonreír en el colectivo cuando ya se te hizo tarde, querer ser autentico en un contexto que te llama a cuadrarte de acuerdo al comportamiento de lo demás, a no preocuparte de más cuando el trabajo se te junta, a no darle demasiada importancia a una mala racha en tu vida.

-Hay refresco de cola, de manzana, piña, durazno.

-mmm… ¿Y están fríos?

Al fin y al cabo, es mejor ver la vida con unos ojos que le sacan el jugo a los momentos que optar por actitudes negativas que llevan solo a quejarse. No obstante, el bendito bienestar feliz, ha ido poco a poco y mucho a mucho orillando que se tenga poca tolerancia al no estar bien, sobre todo al no estar bien feliz, por ello una persona que se siente triste suele decir “ando depre” o simplemente “no sé qué me pasa” “no sé qué tengo” que es evidentemente la antítesis de la idea de bienestar.

-Si joven, están fríos, también tenemos al tiempo si gusta.

Como al fin y al cabo el siempre querer estar bien es un extremo, se olvida la gama de variedad de sentimientos que podemos sentir, así se tiene, por la idea de bienestar, mejor y más valorado estar eufórico, contento, positivo que estar triste, nostálgico, melancólico. En la frase “lo que yo quiero en la vida es ser feliz” el significado social más común nos remite a interpretarlo como “pues haga lo que haga y este donde este yo quiero estar disfrutando de la vida pasándomela bien” continuando con la idea de bienestar.

-Muchas gracias señorita

Kant establece que el bienestar solo se da cuando una persona llega a identificar su máxima de vida, el concepto base sobre el cual cree que vale la pena vivir; amistad, honestidad, autenticidad, sinceridad, credibilidad, etc. que poco a poco va a convertirse en una verdadero estilo de vida, un camino que seguir, todo eso lo denomino como imperativo categórico, imperativo porque se vuelve moral en el grado que quieres seguirlo y debes seguirlo para llenarte personalmente y categórico porque a diferencia de imperativos hipotéticos lo creas tú y no solo te lo dicen los demás

-Un refresco de manzana (no se me antoja una chela!!, no se me antoja la  chela!!, ¿qué van a pensar de mi si pido una chela?)

La relación de bienestar y el imperativo categórico de Kant implica entonces, que asumiendo la responsabilidad de tu vida propia, encuentres bajo el razonamiento de ti mismo (expectativas, deseos, anhelos, sueños, gustos, preferencias, etc.) aquello que te mueve en la vida, es decir, lo propio- lo apropiado no lo impuesto, aquello que es, según Kant, el camino autónomo de la vida, que a diferencia del camino heterodoxo es una convicción total no una sumisión no razonada a la convención social.

-(Van a pensar que soy un bebedor, mejor no, que vean que tengo solvencia moral)

La idea de estar bien suele estar asociada además a los constructos sociales de éxito (un buen carro, una casota, una pareja exquisitamente guapa, mucho dinero, etc.) de tal forma que el bienestar se convierte en la acumulación de bienes y facilidades de servicios para ser felices. Esta última idea es la razón de que se relacione equivocadamente que no tener un Ferrari, una mansión en New York, una o un modelo guapísima (o) y fiel y mucho dinero es sinónimo de malestar, y como el hit es estar siempre bien, estar en un momento de carencia emocional, económica, etc. es sinónimo de urticaria psicológica.

-(¡sí! El refresco suena bien, se me antoja el refresco, quiero el refresco no la chela)

La modelo, el Ferrari, la casota y lo demás nos llevaría a un camino de éxito-bienestar-felicidad pero según Kant, por la falta de definición de aquello por lo que vale la pena vivir no estaríamos completos. El estado hedónico y lúdico de disfrutar lo que se ha conseguido llegaría a un punto efímero donde se tiene todo lo que quieres pero te falta todo lo que necesitas.

-(sí, definitivamente quiero refresco, además no como que no quiero chela)

En el momento en el que encuentras tu motivo de vivir, ya no importa si estás bien o no todo el tiempo, si estas sonriendo o no todo el tiempo, porque por una parte estarás feliz porque quieres estar feliz y por el otro en un momento de incomodidad, gozaras la incomodidad, gozaras la tristeza, la melancolía, la nostalgia para sacarle el jugo en favor de aquello por lo que construyes la vida, y no importa tanto si te va mal pues servirá de fuerza para buscar bienestar, no como cualquier bienestar de fulano de tal, sino aquello a lo que personalmente se determina como “tu bienestar”.

-¡No, señorita! no, lo que yo quiero es que me traiga una chela por favor.

WilderWilder Santa Ana Pérez conduce el programa Verdades Gourmet que se transmite los miércoles a las 21:00 hrs. a través de www.sabersinfin.com