
7 de octubre de 2015
Por fin tomó protesta como gobernador constitucional del estado de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón “el Bronco”, primer gobernador independiente, es decir, sin militancia partidista, en ocupar dicho encargo en el país.
Después de una innovadora campaña política que se basó en gran parte en las redes sociales y una discursiva en contra de los políticos tradicionales y de los medios de comunicación en especial las televisoras así como la corrupción que afecta la vida social de los neoleoneses, el “Bronco” se convirtió en un “ciberpopulista”, al utilizar de manera exitosa el internet y sus diferentes medios de comunicación masiva como Facebook, Tuiter y otros.
Fiel a su estilo y cumpliendo con sus expectativas “el Bronco” no desaprovechó la oportunidad de tener todos los reflectores del país. Asi fue como en presencia del Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, que acudió al evento en representación del presidente Peña Nieto, de varios gobernadores y del jefe de gobierno del DF, el gobernador de Nuevo León, manifestó. “Hemos encontrado la casa sucia, las columnas derruidas, fugas por muchas partes, cayéndose en otras y para acabarla de amolar, hipotecada. Pero no es el tiempo el que castigó nuestra casa, sino la corrupción sin llenadera, y el delirio de muchos que se creyeron reyes, y no gobernantes” manifestó ante el exgobernador Rodrigo Medina que sin más opción, recibió una y otra vez las fuertes declaraciones del gobernador entrante.
Manifestó como inaceptable que en una entidad como Nuevo León existan más de 140 mil personas pobres, por lo que solicitó al Congreso Local que apruebe el presupuesto de egresos, ya que se comprometió a reducir la brecha entre ricos y pobres en el estado.
“Se les acabó la fiesta a los bandidos. Se acabaron los moches y las transas, los lujos a costillas de las gente” fue la postura que fijó ante la deuda de más de 90 mil millones de pesos que tiene el estado, por lo que no se emitirán pagos a proveedores a quienes se les adeudan más de 20 mil millones, que se estudiará de manera profunda esas deudas para esclarecer si hubo corrupción.
Los retos del “Bronco” son muchos, millones de personas confiaron en él para hacer un cambio de fondo en la entidad; sin embargo, él solo no podrá hacerlo, necesitará forzosamente establecer diálogos con los partidos políticos quienes manejan el Congreso Local, con el gobierno de la república que administra los programas y recursos federales, así como con los diputados federales y senadores del Congreso de la Unión, desde donde se aprueban los ingresos y presupuestos destinados a los estados. Pero su máxima oposición, al parecer, serán los “poderes fácticos” que representan las televisoras a las que no destinará dinero del erario público. También en este tema involucró a los gobiernos municipales, ya que desde su campaña así lo prometió “No vamos a gastar un solo peso en la televisión. No vamos invertir el dinero de la población para generar la idolatría y la soberbia de quien gobierna. Espero que los alcaldes sigan este ejemplo”.
El “Bronco” no lleva ni una semana de gobernador y ya se le menciona como un candidato natural a la presidencia de la república; sin embargo, su mayor reto esta en demostrar que es una alternativa de gobierno sin banderas partidistas e incluyente, un neopopulista, como lo plantea Roberto Follari en su libro La alternativa neopopulista que permita, “el retorno de la política respetando a los poderes establecidos”. Que logre “volver a poner la voluntad colectiva en un lugar de posibilidad de ejercicio del poder”, pues como dice Follari, “no se trata de dejar fuera al parlamento o a la oposición política”. Esto a pesar del desprestigio del que gozan en México. Se trata de evitar su “absolutización”, reflejada en la “partidocracia” y la “desciudadanización” de la política. Dependiendo de sus primeros resultados como gobernador independiente, Jaime Rodríguez Calderón, demostrará que no es un demagogo más y romperá o no, el mito creado por los regímenes neoliberales de que, el neopopulismo, especialmente en América Latina, es un peligro para la democracia. Sólo así, “el Bronco” puede soñar con la silla presidencial y convertirla en pieza de museo al igual que muchos otros símbolos del presidencialismo mexicano, algo que el PAN pudo pero no quiso hacer en dos sexenios. Lo cierto es que el “fantasma del neopopulismo” ronda por Los Pinos, como lo advirtió el presidente Peña Nieto en la ONU. Tal vez en 2018, el pueblo de México le de la razón.
Imagen: noticaribe.com.mx
René Sánchez Juaréz es Secretario General de la Federación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (FROC) en Puebla, México.

6 de octubre de 2015
El año siguiente, se cumplen 100 años de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, promulgada a la conclusión de la Revolución Mexicana en 1917.
En su tiempo rompió paradigmas de las constituciones del mundo, toda vez que agregó a la teoría clásica que las dividía en dos partes: una dogmática o de garantías individuales, y otra orgánica: que regulaba la estructura y funcionamiento de las instituciones. Lo más admirable fue la parte social, que incorporó derechos indispensables para los grupos sociales, particularmente para obreros y campesinos.
¿Qué queda de eso?. Realmente muy poco.
A partir del Presidente Álvaro Obregón, se inician las reformas a la Constitución, pero durante los últimos gobiernos, las reformas dejan un rostro desconocido de la ley: en la época de Miguel de la Madrid Hurtado se reformaron 66 artículos Carlos Salinas de Gortari modificó otros 55 artículos, Ernesto Zedillo Ponce de León cambió 77 artículos, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa trastocó otros 110 y para no quedar atrás Enrique Peña Nieto, a dos años de concluir su mandato, se cuentan ya 90 reformas.
Es verdad que toda ley debe funcionar en paralelo a la dinámica de la sociedad y a las diversas circunstancias del entorno en donde se aplique, sin embargo, con más de 570 modificaciones, la Carta Magna que hoy tenemos en México, se ubica dentro de las constituciones del mundo que más cambios ha sufrido.
Un sector importante de juristas, sociólogos, politólogos y académicos en general, sostienen que ha perdido su esencia al quedar solamente en ella un poco más del diez por ciento de su texto original.
Argumentan que al paso del tiempo, la Constitución ha tenido que ajustarse a un número importante de negociaciones políticas quedando un documento confuso, largo y hasta aparentemente contradictorio en algunos artículos, cuando en beneficio de la democracia debería ser un documento sencillo, claro y conciso donde todos los gobernados entendamos nuestros derechos básicos, así como los principales límites de actuación y las obligaciones de las autoridades.
Ante esto, parecería más conveniente, convocar a generar un nuevo texto cabal, plenamente actualizado en armonía al tiempo en que vive la sociedad mexicana.
Quienes opinan que no es conveniente por lo pronto una nueva Constitución, aseguran que las mejores constituciones son aquellas que obedecen a la necesidad y posibilidad real de un nuevo pacto social más democrático, equitativo e incluyente. No obstante, las actuales condiciones de los partidos políticos y el contexto económico y social no son las más favorables. Así, el debate institucional del tema sigue en el tintero.
Imagen: impacto.mx
Juan José Chalico Ruiz, abogado posgraduado, conferencista, excolumnista del Sol de León, Gto. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

28 de septiembre de 2015
El hombre más rico de Babilonia decretó, hace 4 mil años, que para lograr el éxito económico es indispensable ganar a temprana edad el primer centavo y luego, escuchar el sonido que generan dos centavos. Con base en lo anterior, puedo asegurar que no hay mejor camino contra la pobreza que la creación de empresas.
Ganar el primer centavo supone la obtención y venta de un producto o la prestación de un servicio que otros necesitan, abasteciendo así mercados existentes o estudiando las necesidades para su atención. Se trata de identificar y atender necesidades.
Sin embargo, 8 de cada 10 mexicanos no tenemos educación financiera y esto ha retardado el desarrollo del espíritu emprendedor. No existen hábitos de ahorro con el pretexto de que nunca nos alcanza el dinero que ganamos. Tampoco sabemos que podemos emprender ni en qué.
Mario Borguiño, en su libro “El arte de hacer dinero”, dice que no importa cuánto ganes sino, cómo gastas, cómo ahorras y cómo inviertes, y recomienda gastar 80 centavos, ahorrar 10 e invertir 10 de cada peso ganado. Si hay deudas destinar 10 centavos más para cubrirlas y gastar sólo 70, así como invertir en cosas que ganan valor con el tiempo.
Muchas personas están comprando cosas que no necesitan con dinero que no tienen para impresionar a personas que no conocen. La competencia entre seres humanos es una práctica que realizan 9 de cada 10 personas según Dennis Waitley, en su libro “Para ser el mejor”.
La mejor estrategia para tener éxito se compone de conocimientos existentes o desarrollados y la disponibilidad de medios de producción. Comúnmente, en los programas públicos, se otorga capacitación pero no se apoya para obtener medios de producción.
Pero quizá lo más grave es que, la formación profesional de la mayoría de las carreras no considera el autoempleo o la ocupación productiva como opciones de desarrollo laboral porque la enseñanza de la economía tradicional aún no la incluye.
La formación recibida estuvo y está, en muchos casos orientada, para esperar que el gobierno o las empresas existentes nos contraten, con nula orientación vocacional y apoyo para el autoconocimiento personal, que ayude a conocer nuestros talentos y habilidades.
Desarrollar empresas no es algo que nos hubieran enseñado en la formación agronómica que recibimos en Chapingo. Lo que más se le parecía es el concepto de sistemas de producción, pero el concepto de agronegocio y empresa no existió en una enseñanza informativa y desarticulada, con materias que no tenían interrelación y no formaban parte de una meta productiva.
Seguramente por todo esto, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), un 40 por ciento de los profesionistas menores de 30 años se encuentran desempleados o subempleados y los 12.5 millones que tienen trabajo, ganan en promedio 3 salarios mínimos. No obstante, actualmente los jóvenes están mucho mejor preparados sin embargo tienen mayores dificultades para encontrar oportunidades laborales.
Cada uno sabe hacer bien algo. En muchos casos lo que hace falta son programas que incentiven el emprendedurismo. Encontrar las principales actividades productivas de cada comunidad, conocer sus necesidades de apoyo y vincularlas con los mercados, es una buena fórmula. Así se inicia la construcción de cadenas de suministro y se desarrollan las cadenas productivas.
Hay mucha capacidad emprendedora entre la sociedad en los diferentes segmentos poblacionales, las mujeres, los jóvenes, la tercera edad o las personas con capacidades diferentes, pero sin apoyo para fortalecer empresas existentes y promover la creación de nuevas, se ve imposible solucionar el problema de pobreza que venimos arrastrando.
La creación de empresas sociales de productos y servicios es, sin duda, uno de los mejores caminos para generar riqueza que resuelva la pobreza de nuestra gente. Estamos rodeados de recursos y oportunidades, falta una educación y capacitación más pertinente a las necesidades de familias y sectores productivos, faltan programas que fomenten a la producción y productividad y falta mayor voluntad de los gobiernos para resolver la pobreza.
Imagen: dondeir.com
Alberto Jiménez Merino
@jimenezmerino Fb: alberto.jimenezmerino