"Si lo importante es competir, ¿por qué todo el mundo quiere ganar?"
Anónimo
Dentro de muy pocos días el mundo se verá inmerso en una euforia desmedida y pasarán cuatro semanas, del jueves 12 de junio al domingo 13 de julio, en donde el tema principal y de lo único que se hablará será de futbol. Todo será válido en esos días y probablemente cuando juegue México, el país se paralizará mientras ocurre en torno a él, toda suerte de acontecimientos. Nos olvidaremos por un tiempo que existe el bullying, la obesidad, la diabetes, los embarazos de adolescentes, temas en los cuales ocupamos el primer lugar a nivel mundial y exclusivamente estaremos pendientes del papel que haga nuestra selección en este vigésimo campeonato.
Se verá la transformación que sufren las personas, grupos sociales, comunidades y pueblos enteros al vaivén de los resultados obtenidos por su equipo. Nacerán héroes internacionales, se crearán ídolos, caerán otros, pero todo en un ambiente de cordialidad y camaradería. Nos emocionaremos, muy probablemente, con la ceremonia de inauguración por la majestuosidad de los colores en los atuendos de los bailables presentados por parte del país sede y hasta se llegará al llanto, como lo hemos visto en otras ocasiones en algunos espectadores, cuando toquen los himnos nacionales, nada nuevo, tal y como ha ocurrido cada cuatro años desde 1930.
Es importante saber que el futbol es el deporte más popular del planeta y abarca más de 100 años de existencia. Comenzó en 1863, “cuando en Inglaterra se separaron los caminos del rugby-football (rugby) y del association football (futbol), fundándose la asociación más antigua del mundo: la Football Association (Asociación de Futbol de Inglaterra), el primer órgano gubernativo del deporte”. Una minuciosa investigación ha concluido de que el balón se jugaba con el pie desde hacía miles de años y desde sus comienzos, se consideraba esta actividad como extremamente difícil y, por lo tanto, dominar el balón con el pie generaba admiración.
La palabra futbol proviene del inglés football compuesta de foot –pie y ball –pelota, traducida en español como balompié, así mismo, se sabe que la palabra Goal en inglés significa: objetivo, meta, fin, (gol tiene una pronunciación muy parecida a la palabra en inglés Goal), es por ello que cuando se mete un gol, se llega a la meta y se cumple el objetivo final del juego del Futbol.
La idea de hacer que las mejores selecciones del planeta compitiesen por el título de campeones del mundo, fue posible gracias a Jules Rimet (tercer Presidente de la FIFA, desde 1921 hasta 1954, liderando dicha organización por 33 años). El trofeo original, de oro, recibió el nombre de Jules Rimet y se disputó tres veces en la década de los 30, antes de que la Segunda Guerra Mundial interrumpiese la competición durante doce años.
Para la Selección de México ésta será su decimoquinta participación en copas mundiales y sexta consecutiva desde el mundial de Estados Unidos 1994. En su intervención ha llegado a cuartos de final en dos ocasiones (1978 y 1986, cuando la copa se celebró en México), a octavos de final cinco veces y en siete copas sólo participó en la primera fase. Otros datos interesantes de la selección en su participación en copas mundiales son: partidos jugados: 49; partidos ganados: 12; partidos empatados: 13; partidos perdidos: 24; goles a favor: 52; goles en contra: 89. Ha ocupado el sexto lugar en dos ocasiones y recorrido del lugar once al dieciséis.
¿Pero qué pasa en el país sede? La Copa del Mundo cuesta a los brasileños más de 11000 millones de dólares, un monto que ha generado indignadas protestas. Los manifestantes aseguran que hubiera sido mejor gastar ese dinero en educación, salud y transporte, áreas donde la brecha entre ricos y pobres es mayor en este gigantesco país de más de 200 millones de habitantes. El gobierno afirma que “ser el anfitrión del torneo va más allá de la construcción de estadios y la fiesta. La Copa no es una panacea económica sino un catalizador para el desarrollo brasileño”.
Sin embargo un informe de la agencia de calificación Moody's pronosticó que la Copa del Mundo tendrá un efecto insignificante en la economía, dado el magro crecimiento que el país registra desde 2011, de ahí surge la pregunta ¿Vale la pena ser el anfitrión de un megaevento deportivo?, usted tiene la última palabra estimado lector.
Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce:ConoSERbien en Sabersinfin.comFacebook Social Comments








