¿Qué gobierno dice yo, yo, yo...?
Minuto a Minuto

4 de marzo de 2017

El mundo oscila y se tambalea... por aquí y por allá se escucha que una tercera guerra mundial ya inició... Me quito las gafas, después de leer los titulares en el periódico y pienso:

Más de 50 millones de personas desplazadas de sus hogares en el mundo, a causa de la violencia bélica, que se presenta no sólo en naciones en guerra sino también en estados “pacíficos”... ¿Y los derechos humanos?

¿Cómo puede alguien expresar lo que se siente al ver todo perdido en una guerra que no ha provocado ni deseado?

¿Cómo lo expresa el gobierno que dejó sin nada a su pueblo, mientras quienes están en las cúpulas del poder siguen disfrutando todo lo que tienen a su disposición? porque ellos no caminan errantes con su familia , vecinos, amigos y desconocidos hacia la incertidumbre, con hambre, tan sólo con lo que lleva puesto, como lo hacen los demás.

¿Para qué sirve la ONU? Hoy día muchos responden que tan sólo para informar los conflictos que están activos -eso es deplorable-, porque para pararlos desde luego, que no lo consiguen.

Y, ¿la OTAN junto con el Pacto de Varsovia? Parece ser que su utilidad no es mayor que la de la ONU. ¿Dónde está el trabajo por la paz? ¿Serían más efectivos si se convirtieran en una ONG?

Todo esto me hace pensar, otra vez: y, ¿los derechos humanos?

Parece ser que el único derecho que tiene la humanidad es leerlos. Hasta ahí se cumple: todo el mundo tiene cumplido ese derecho.

Bueno, pero los gobiernos que crean guerras ¿serán ateos?

Porque según el Dios que rige o dioses, hablamos de los actualizados, están por la paz y el amor al prójimo. Al menos es lo que nos predican... Entonces, ¿porque los gobiernos, que profesan una religión, crean guerras? ¿No tendría que ser todo lo contrario?

Será que ¿los gobiernos ateos son los que sí están por no a la guerra y sí al amor?, ¿cuáles son?, ¿dónde están?

¿Qué gobierno estaría de acuerdo en que las guerras se lleven a cabo en recintos, lejos de las aglomeraciones? Sí, sí,  ¡ahí que se creen su escenario, se bombardeen, se den de tiros, entre ellos se hagan prisioneros! En fin... ellos sabrán sus reglas, y el resto de los humanos que siga su vida normal ¡Eso haría lo contrario a una guerra convencional! donde el pueblo es el que se ve desplazado, bombardeado, prisionero, asesinado, mientras sus gobernantes hacen su vida normal.

¡Cuánto se ha escrito y aun así sigue el ser humano expresando lo inhumano, lo horrible que son las guerras! Ahí, ahí hay gobiernos muy desafiantes... en vez de dialogantes. ¡Está bien!, pues que sean así de bélicos en un recinto de guerra.

¿Por qué los gobiernos de algunos países se obsesionan creyendo que, entre más someten al pueblo, gobiernan mejor? ¡Se ponen muy bravos creando guerras!, ¡al fin que no son ellos quienes se enfrentan, sino el pueblo, quienes no las desean y los obligan a ello.

¿Se seguirían lanzando a provocar guerras, si los mandatarios -obligados por ser quienes las declaran, seguidos del ejército y aquellos que lo desearan- lo realizaran en un recinto?

Síííííí, igual que hoy en día... en mundo... puede haber varios recintos donde se pudiera hacer la guerra. Se les sancionaría si se salieran del recinto. El que gane está bien, pero el perdedor -ni modo, a acatar la decisión del que triunfó… si empatan: a hacer acuerdos. Así, no dañarían los pueblos, monumentos históricos, hospitales, escuelas, universidades, el progreso... Y, sus habitantes no se quedarían sin sus viviendas, ni obligados a salir errantes, como refugiados y con lo que conlleva de sufrimiento, siempre con la esperanza de ser bien recibidos en otros países... porque cuando eso no ocurre -que es la mayoría de veces- los desterrados llegan para vivir en deplorables tiendas de campaña, si la suerte estuvo de su parte, porque otros muchos, lamentablemente, mueren en el camino.

Así quien no desee participar en la guerra, seguiría en la comodidad de su casa, en su trabajo, disfrutando del arte, el deporte… De vez en cuando, si lo deseara, podría darse una vueltecita por el recinto a ver cómo va la guerra, sin sufrir temores ni riesgos… podría regresar a su hogar a descansar. Total: allá, el gobierno que lo provocó, para eso son los que toman las decisiones y deben de ser ellos los que fueran a la guerra.

¿Habría tantas guerras? Será, a lo mejor, una idea loca, pero no dirán que no es mejor que las guerras convencionales. ¿Qué GOBIERNO DICE YO, YO, YO, YO...?

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 Antonia Estarlich Sánchez. Escritora.

Imagen: Composición de Internet.