Bases de la Estrategia Electoral Efectiva, con el Pentágono del Politing
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17 de noviembre de 2015

“Blanco es, gallina lo pone y frito se come”.
Expresión colombiana

Es bueno recordar que todos los seres humanos -sin excepción- recurrimos a Estrategias en situaciones inciertas, no estructuradas, no controlables. Es decir, en aquellas situaciones donde hay otro bando, grupo o facción, cuyo comportamiento no podemos pronosticar. Así, el hecho de tener un propósito estratégico implica tener una visión sobre el futuro, con el fin de descubrir, explorar y orientar el camino a seguir.

Ahondando en el tema, es posible aseverar que el sentido de orientación es fundamental en el concepto de Estrategia y es por eso que esa pregunta siempre se debe responder. De ahí que el hecho de saber ¿Qué campaña (como organización política) queremos? y ¿A dónde queremos llegar?, son preguntas/respuestas claves en toda Estrategia. Por eso, en la Estrategia Electoral es necesario también tener bien claro tanto la situación actual como a dónde se quiere llegar, pues es difícil poder decidir, sin saber dónde estamos y a dónde se quiere llegar. Adicionalmente, la Estrategia Electoral es un modelo, patrón o marco coherente, que integra y ordena todas las decisiones.

Entendida así, es la que establece, determina y revela los propósitos de una campaña política, los cuales se deben concretar en términos de objetivos a largo plazo, metas (objetivos cuantificados), programas de acción y prioridades en la asignación de recursos. Es en esta forma como se logran ordenar los procesos y seleccionar las actividades -tanto actuales como futuras- más apropiadas, tratando de lograr una ventaja real y sostenible a largo plazo, respondiendo adecuadamente a las oportunidades y amenazas surgidas en el medio externo de la campaña, teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades del “Ofrecimiento Político”: Candidato, Programa y Partido.

En corto, la Estrategia Electoral es la adaptación de los recursos y las habilidades de la campaña (como organización política) con el entorno cambiante, aprovechando las oportunidades y evaluando los riesgos, en función de los objetivos y las metas establecidas.

Precisamente, Henry Mintzberg brinda cinco definiciones de Estrategia a partir de variadas representaciones del término:

(1) Estrategia como Plan: Un curso de acción que funciona como guía para el abordaje de situaciones. Este plan precede a la acción y se desarrolla de manera consciente

(2) Estrategia como Pauta de acción: Funciona como una maniobra para ganar a un oponente

(3) Estratega como Patrón: Opera como modelo en un flujo de acciones. Se refiere al comportamiento deseado. Por lo tanto, la
Estrategia debe ser consistente con el comportamiento, sea ésta intencional o no

(4) Estrategia como Posición: Con respecto a un entorno. Funciona como mediadora entre la organización y su medio ambiente

(5) Estrategia como Perspectiva: No solo es una posición, también es una forma de percibir el mundo. Se concluye que la Estrategia es un concepto/abstracción en la mente de los actores. Lo importante es que esa misma perspectiva sea compartida por y entre los miembros de la campaña, a través de sus intenciones y acciones. Ahora bien, si se quiere que esa Estrategia electoral sea efectiva (eficiente y eficaz) hay que recurrir a los cinco elementos del Pentágono.

Imagen: gazzettadelapocalipsis.com

Profesor Carlos Salazar Vargas
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