VER PARA CREER
Por: Antonia Estarlich Sánchez*
Normal 0 21 false false false ES-MX X-NONE X-NONE MicrosoftInternetExplorer4
La decisión de Berlusconi, contaba con el total apoyo de la iglesia, como siempre, señalando a los demás sus faltas y escondiendo la mano cuando debe, así misma, acusarse, de tantos y tantos abusos de poder, sexual y crímenes que hubiese podido evitar ¿por qué no lo hizo?
Ante que hipocresía y doble moral tan alucinante vive la humanidad que los padres que no desean ver morir a sus hijos, están obligados cuando los asesinos de las guerras, sin compasión, lo llevan a cabo, o por falta de atención adecuada, ante la carestía de recursos económicos, para una mejor alimentación y una adecuada asistencia medica, que todo ser humano, por respeto, debería tener de forma gratuita. Pero curiosamente con una fría indiferencia, no se pronuncian ni se inmutan por tales muertes ¿por qué?
Los políticos, ya sabemos, en su mayoría lamentan las guerras pero no quieren o no pueden remediarlas ¿será porque en realidad no son sus hijos, sus familias las que se encuentran en primera línea, ni van a la guerra, pues son otros los que exponen su vida en las batallas y otras familias las que mueren en ellas?
Regresando a la iglesia, ella sí debería denunciar hasta la saciedad, todos los abusos y muertes de niños, cuyos padres no desean su muerte; esas atrocidades que hay en el mundo en contra de los derechos humanos. Claro primero debería firmar los acuerdos de los derechos humanos. Hay situaciones de las una se entera y que no hace expresar ¡Dios, en qué planeta vivimos!. Entre ellas el caso de Eluana cuyos padres tenían el derecho de decidir la solución para tan lamentable situación en que vivía su hija. Y muchas injusticias más que hacen sufrir a tantos millones de seres humanos.
Voy a resaltar otro dato. Resulta que en Somalia, el país africano conocido últimamente por sus piratas que atacan barcos, por lo general pesqueros, raptando a sus tripulantes para cobrar suculentas sumas de dinero, y que en la actualidad en ese país, mayoritariamente musulmán, en sus costas patrullan barcos de varios países europeos entre ellos España. Pues bien al parecer para sus nueve millones aproximadamente que tiene de habitantes los atienden unos treinta doctores, ¿se imaginan?
Algunos problemas se solucionarían si mínimo la enseñanza y la sanidad fuesen gratis para todos sin distinción de razas y religión. Dicen que los sueños no cuestan nada y es cierto, lo que cuesta es ponerlos a funcionar y para eso los políticos, religiones y poderosos aportan mínimos esfuerzos, pues les conviene más que sigamos soñando en sus eternas promesas.
*Antonia Estarlich Sánchez nació y vive en España, ha escrito un libro y dos obras de teatro, el libro se llama: “Piénsalo bien antes de morir” y sus obras son “¿Quién dice que el cielo es tranquilo?” Y “¿Por qué no rezan los dioses?”.
Más de la obra de Antonia Estarlich Sánchez:
- Desnudo en Barcelona
- ¿Quién es Usted?
- Arles
- Navidad en España
- ¿Les apetece ir de copas?
- Sólo por ser mujer
- La homosexualidad en España
- ¿En manos de quiénes estamos la humanidad?
- Obama ante la globalización
- Ver para creer








