LA CONQUISTA
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antonia estarlich sanchez.jpgLA CONQUISTA

Antonia Estarlich Sánchez*

No cabe duda que  las ideas de unos pueden ser el dolor de cabeza  de otros. Justamente esto fue lo que sucedió cuando Cristóbal Colón decidió ir por especies a la India por otra ruta marítima a la ya establecida, iniciativa que transmitió a los soberanos, en esos momentos de Castilla y Aragón, los reyes católicos, 
para que financiasen su propuesta la cual fue aceptada por Isabel la Católica, mujer de ilimitadas ambiciones de poder y visiones comerciales, al parecer aconsejada y bendecida por la santa madre iglesia apostólica y romana con las cuales ya manejaba otro negocio, el de la santa inquisición, que también les aportaba suculentos  ingresos, obligando a la mayoría de sus súbditos, (que freían con diezmos e impuestos  manteniéndolos en constante crisis porque jamás salían de la miseria en la que los tenían  viviendo, excepto aquellos  que pertenecían a  la corte, o sea condes, duques,  etc. ) a creer en Dios, de acuerdo a sus preceptos o eran sometidos a terribles torturas hasta ser asesinados. Habría que preguntarse: las pertenencias del difunto ¿Quién se las quedaría?. Estos fervientes defensores de Dios son los que también se embarcaron con Cristóbal Colón, partiendo el  3 de agosto de 1492 desde Palos Moguer (Huelva) desembarcando el 12 de octubre del mismo año en Guanahani (Archipiélago de las Bahamas).

Los aborígenes los recibieron, al parecer en buena armonía inclusive en México, como Dioses, pues creían que era el regreso del Dios  Quetzalcóatl, lo cual fue aprovechado por los conquistadores que al parecer se bañaban sin quitarse la armadura, por eso la tenían mas limpia que la conciencia, de lo contrario no hubiesen tenido la desfachatez  en el nombre de Dios de iniciar el "business" que hasta la actualidad controlan con grandes empresas, bancos, etc. en América Latina, lo que en la época iniciaron  con "regalitos” como espejos  y  con una evangelización  que culpaba a los fieles de la muerte del hijo de Dios, de quien era la primera vez que oían hablar. Lo más increíble fue que ya llegaba crucificado  y sin tener culpa de nada, desde ese momento los indígenas fueron responsables de su muerte acontecimiento en el que no participaron y no sabían que había sucedido. Hasta ese momento los indígenas disfrutaban  de las bendiciones de sus deidades que traicioneramente fueron aniquilados por un Cristo muerto, relegándolos  a ser expuestos  y recordados en los museos  y libros de historia.

La presencia de algunos religiosos, responsables y humanos ayudó a sobrellevar la denigrante vida  a la que fueron sometidos los indígenas. En el nombre del verdadero Dios, los conquistadores  no  reconocían los valiosos avances en las ramas de las ciencias y cultura, que  encontraron en los pueblos prehispánicos, al contrario se obsesionaron en ridiculizar y destruir  todo lo que realizaban los indígenas. Con tal actitud presentaban al Dios católico inculto,  pero eso si, avaricioso en hacerse en lo que únicamente reconocía que tenía valor, el oro que poseían los indígenas, por lo que no tuvieron los conquistadores ni una sombra de remordimiento en saquear para embellecer iglesias catedrales, palacetes, casonas y   repartir como botín para los socios más allá de los mares, los reyes, miembros de la iglesia...etc.  ¡Obvio! dándole todos gracias a Dios...  ¿como tomaría Dios esas gracias?

Desde esa fecha hasta la actualidad  los indígenas, al Dios importado por la transnacional de la santa inquisición se dieron la tarea de algo bello, extraordinario humanizarlo en sus gestos, en sus actitudes, en esa inmensa incondicional fe que le profesan, lo que hasta la actualidad en hechos aun no ha realizado la iglesia de los mas poderosos, los que lo impusieron, tan sólo siguen  con los eslogan: Dios vela por todos sus hijos, hemos de ser buenos y obedientes, ayudar al prójimo, etc. Etc.  Aunque hay que descartar a esa silenciosa minoría de la iglesia que inclusive en contra de las directrices generales de sus dirigentes, actúa hacia el prójimo, como Dios manda.

Si en la época de la conquista los evangelizadores y colonizadores hubiesen sido como Dios manda  de buenos y respetuosos  con el prójimo  ¿como sería en la actualidad la vida en los países que se impusieron  con  tanta maldad?


*Antonia Estarlich Sánchez nació y vive en España, ha escrito un libro y dos obras de teatro, el libro se llama: “Piénsalo bien antes de morir” y sus obras son “¿Quién dice que el cielo es tranquilo?” Y “¿Por qué no rezan los dioses?”.

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