9 de octubre de 2013
-ConoSer Bien-
"Más vale prevenir que lamentar"
Dicho popular
He esperado un poco para emitir algún comentario sobre los últimos acontecimientos ocurridos en diversos puntos del país provocados por el paso de la tormenta Ingrid y el huracán Manuel, debido a que generalmente con el transcurrir del tiempo empiezan a salir datos que nos hacen ver que la tragedia debió ser de consecuencias menores, pero la negligencia, tanto de los afectados como de las autoridades, hace que juegue un papel muy importante en los efectos de este tipo de fenómenos ambientales.
Es por ello que el Presidente de la República ha instado al gobernador de Guerrero, a “realizar las investigaciones pertinentes y se deslinden responsabilidades que competan al ámbito local, como el gobierno de la República hará las propias investigaciones de aquellas afectaciones o de aquellos permisos sobre zonas federales que fueron otorgados indebidamente".
Recordemos algunos de los desastres naturales ocurridos en nuestro país en los últimos años: 1. Terremoto del 19 de Septiembre de 1985, dejando un saldo cercano a las 10 mil personas fallecidas. Aunque estimaciones posteriores indican que el número pudo haber ascendido a 40 mil; 2. Huracán de 1959. Los muertos registrados por este desastre natural ascienden a 2 mil. 3. Erupción del Paricutín. Fue en 1949 cuando una fuerte erupción causó la muerte de cerca de mil personas; 4. Terremoto de 1973, ocasionó la muerte de poco más de 500 personas; 5. Huracán Wilma, en el año 2005, es considerado el huracán que más daños materiales ha causado, con una cifra final de mil 752 millones de dólares; 6. Inundaciones en Tabasco en 2007, el Estado prácticamente se convirtió en una laguna. Los perjuicios materiales registrados fueron de 700 millones de dólares.
No menos importantes podemos considerar los efectos provocados por: 1. Huracán Gilberto. En Septiembre de 1988, ocasionó más de 200 muertes en México y los costos materiales ascienden a unos mil 200 millones de dólares; 2. Huracán Stan, fueron 750 las pérdidas humanas que dejó a su paso. El número de mexicanos afectados superó los cien mil y los daños materiales ascendieron a 228 millones de dólares; 3. Huracán Paulina en octubre de 1997. Las cifras indican que las pérdidas materiales alcanzaron los 62 millones de dólares; 4. Huracán Emily. Con daños materiales de 302 millones de dólares, en el año 2005; 5. Erupción del Chichonal. El domingo 28 de marzo de 1982, el volcán ubicado en Chiapas, provocó una erupción que dejó más de 2 mil muertos.
De acuerdo a las últimas cifras, el paso de la tormenta Ingrid y el huracán Manuel por territorio nacional ha dejado 157 muertos, 35 lesionados y 53 desaparecidos, así como 248,477 personas afectadas. Se dio a conocer que “son 23 los estados del país que presentan contingencias por las lluvias, por lo que más de 50,000 personas han sido llevadas a albergues”. Destacando el apoyo que se ha recibido a través de mil 168 centros de acopio a nivel nacional.
Así mismo, se reconoció por parte de las autoridades que hay 50,120 viviendas afectadas en el país y que hasta el momento 9,500 agentes de la Policía Federal están apoyando a los afectados, junto con 100,000 miembros de la Secretaría de Marina y de la Secretaría de la Defensa Nacional.
El término desastre natural hace referencia a las enormes pérdidas materiales y vidas humanas ocasionadas por fenómenos naturales y estos fenómenos se convierten en desastre cuando superan un límite de normalidad. Algunos desastres son causados por las actividades humanas, que alteran la normalidad del medio ambiente, como: la contaminación del medio ambiente, la explotación errónea e irracional de los recursos naturales renovables como los bosques y el suelo y no renovables como los minerales, permisos para la construcción de viviendas y edificaciones en zonas de alto riesgo, incrementándose los efectos de un desastre debido a una mala planificación de los asentamientos humanos (cambios de uso del suelo), falta de medidas de seguridad, planes de emergencia y sistemas de alerta y en consecuencia es “natural que haya desastre”.
Los desastres no son naturales, los fenómenos son naturales. Los desastres siempre se presentan por la acción del hombre en su entorno. Y surge la pregunta obligada ¿Qué hace falta para estar realmente preparados ante una catástrofe natural?, y la única respuesta que existe es que la prevención es la mejor consejera para evitar consecuencias lamentables, no lo cree así estimado lector.
Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce: ConoSERbien en Sabersinfin.com








