4 de julio de 2012
El fervor de las elecciones ya se sentía, los partidos políticos habían comenzado su lucha desde meses antes dando etiquetas a todos aquellos que pretendían ponérselas que si soy de derecha, que si soy de izquierda, que si soy del centro, la cuestión es que el joven mexicano debía decidir el lado de la cancha donde iba a jugar, según sus gustos, preferencias, lo que digan sus conocidos, lo que le digan en casa, lo que le conviene pues.
Los partidos políticos se encargaban de etiquetar a los chicos, de dividirlos, de separarlos pues como siempre han dicho varios grupos líderes, “no nos conviene tener al pueblo en montón, menos a los jóvenes pues las cosas se pondrían duras, además todos somos diferentes, a todos nos mueven distintas cosas, y otra cosa que preocupaba tendríamos que cumplir, tendríamos que hacer lo que casi no hacemos o de plano no sabemos hacer en nuestra plaza: TRABAJAR“.
Lamentablemente algunos de los líderes de la juventud, se tragaron los cuentos de los políticos, aquellos que decían con él nos espera un futuro mejor, con él tengo mi despensa para comer, con él todo va a ser diferente, esos líderes juveniles son los que ahora manejan a su antojo y conveniencia lo que otros reclaman y piden por derecho, son los que tienen seguidores, a los que no les interesa un comino el bienestar social, los que manipulan para que sigas los ideales que tal ves tu ni tenías, los que necesitan sus cinco minutos de atención, los fanáticos, los que necesitan estar en un grupo para sentirse aceptados, los que pelean por ideales demasiado fantasiosos, los que mienten, los que prometen, ¿Es verdad? Estamos ante politiquitos.
Es decir, políticos juveniles, es triste ver a esos grupos de chicos engañados gritando consignas, reclamos, sentimientos que les duelen y que crean que esos lideres pelean por ellos, por sus ideales, por sus esperanzas, por sus sueños simplemente para al otro día darse cuenta la lucha no era por ellos, si no por un partido político.
Un partido político que estando en el poder o no. De entrada, ya te robo el dinero que ganas tu o tus padres por tanta propaganda política, de andar desplazándose de un lugar a otro en helicóptero para darle la mano a una persona que no tiene que comer y poder tomarse la foto ¿De verdad creías que estando en el poder no te iba a robar? ¿Qué iba a bajar su millón de salario y medio para dárselo a tu familia? ¿Es enserio?
Llega el esperado día, y entonces aquel instituto en el cual querías confiar esta vez te defrauda, el presidente se hace de la vista gorda, felicita al virtual ganador, tú te llenas de coraje y dices esto no se va a quedar así, mi partido debe ganar (si leíste bien, tu partido no tu filosofía,) no tengo idea de porqué (o tal vez si la tenga) pero debe ganar, convoco a un grupo de chicos donde más del 60% son fanáticos, de esos líderes de los que te conté hace rato, 20% de los que van no les interesa, y el otro 20% donde estas tú, busca luchar por esos ideales, y tu piensas: “Si, armando caos social lograré por lo menos que me escuchen y haber gastado toda mi energía ante esas personas que ya me dejaron aquí, valio la pena", y después ¿Qué? En tres meses, más o menos, a tus seguidores si el 60% se desesperanza por ciertos eventos y encuentran a quién mas seguir, el otro 20% encontró algo mejor que hacer, y tu crees ¿Qué el gobierno que tenemos en México se parará a aplaudirte? No es que nuestra nación sea la mas pacifista del mundo, sabemos como se mueve y es por la violencia, triste realidad ¿Aún crees que te aplaudirán o te golpearan?
Mejor piensa ¿Cómo la cambias? Suena trillado y de verdad yo lo creía hasta hace unos días, no se trata de llamar idiota al que no persigue los ideales de tu etiqueta, créeme hay muchos que no lo harán, pero ¿Qué hay de seguir tus ideales? ¿Qué hay de unir a unos con otros en un ambiente de tolerancia, donde todos los ideales se hagan escuchar? ¿Qué pasó con eso de ser mejor cada día? De aprovechar las oportunidades, y ser mas inteligente que el sistema. ¿Qué ocurrió con la inteligencia de los jóvenes?
Esa inteligencia que mostraron al levantarse en un movimiento que decía basta a que nos den atole con el dedo a que el cuarto poder nos engañe, eso se esfumó a unos días de haber surgido, ahora solamente veo acarreados que ya no saben por que luchar que si por el verde, que el amarillo, que el azul, que el rojo.
Esto que te comparto, no esta a favor de ningún partido político, simplemente escribe un ciudadano joven como tu, que esta preocupado por lo que ocurre con otros chicos mal encaminados en los movimientos que se han ido suscitado, aquellos que por una torta, por miedo, por amigos de amigos, pueden llegar a poner sus vidas en riesgo, por un gobierno que no lo vale, un gobierno que merece un cambio uno que recae en nuestra juventud, uno donde en unos años estaremos nosotros. Estamos a menos de 6 meses del cambio de presidente, y aún no se saben los resultados finales y tristemente ya estamos peleando unos con otros.
Te exhorto a que en este tiempo hagas algo y te prepares inteligentemente, para poder responder a las consignas que vienen en el futuro, porque con cualquier partido político que nos gobierne, cualquier sistema político que se implante, las cosas seguirán estando igual si tú no haces algo al respecto si tú no reeducas a las siguientes generaciones. Si tú no dejas de lado esa llamada teoría del cangrejito mexicano, porque hasta la fecha eso es lo que nos rige el poder. Piénsalo ¿Seguirás pensando en lo que te conviene o de una vez harás algo por el futuro?
Jonathan Mendoza es estudiante de Comunicación y conductor del NotiDiario.








