Día de la Candelaria. Historia y simbolismo.
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03 de febrero de 2015

En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire;
jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela.
Antonio Machado

En México es una tradición que aquellos a quienes les tocó el muñeco de la rosca de reyes deban organizar una fiesta el día dos de febrero o día de la Candelaria, celebrándolo con tamales y atole. Se aprecia que esta festividad tiene tanto raíces prehispánicas (por la comida), como religiosas (por el día), ya que no sólo se celebra la presentación del niño Jesús en el templo, sino también la bendición de las candelas (velas). En el México antiguo, entre los indígenas, ese día se rendía tributo al dios Tláloc, para evocar la fertilidad de la Tierra, relacionando la fiesta con el ciclo de la siembra, puesto que la comida, en la reunión, está basada en atole y tamales, ambos alimentos básicos de los pueblos prehispánicos producidos con maíz, gramínea originaria de América.

candelariaEl nombre de Candelaria proviene del latín candela (vela), procedente de la palabra candeo con el significado de “estar encendido”, derivado a su vez de la raíz indoeuropea kand (brillar). El nombre procede de la fiesta de la Purificación de la Virgen, que se celebra con una procesión de velas o candelas. Las velas bendecidas ese día, tienen como símbolo el de la luz y la purificación, siendo éstas utilizadas para ayudar a los moribundos dándoles luz y en consecuencia seguridad y confianza en su paso al más allá.

De acuerdo a la Biblia encontramos en Levítico 12:1-8: “Habló Jehová a Moisés y le dijo: Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer, cuando conciba y dé a luz un hijo varón, quedará impura durante siete días; como en los días de su menstruación será impura. Al octavo día se circuncidará al niño. Pero ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre. Ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario hasta que se cumplan los días de su purificación. Si da a luz una hija, quedará impura durante dos semanas, conforme a su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre”. Es por ello que justamente el 2 de febrero se conmemora la presentación de Jesús en el templo de Jerusalén.

Cuarenta días después del nacimiento de Cristo, María cumplió con este precepto de la Ley de Moisés, ella redimió a su primogénito en el Templo (Números 18:15), y fue purificada por la oración de Simeón, en la presencia de Ana la profetisa (Lucas 2:22-39).

A mediados del siglo V la Purificación de María se conocía como "La Candelaria" o "Fiesta de las Luces". Hasta el siglo VI se celebraba a los cuarenta días de la Epifanía, el 15 de febrero. Ahora se celebra el 2 de febrero, por ser a los cuarenta días de la Navidad. De origen oriental, esta fiesta no se introdujo en la liturgia del Occidente hasta el siglo VII. Al final de este siglo ya estaba extendida en toda Roma y en casi todo Occidente. En un principio, al igual que en Oriente, se celebraba la Presentación de Jesús más que la Purificación de María.

En México el día de la Candelaria se celebra desde la época colonial, este día culmina el ciclo de las fiestas navideñas que iniciaron con las posadas, la natividad y el día de reyes, siendo común que este día se levanten los nacimientos, se saque al Niño de su pesebre y con sus mejores ropas se presenta el Niño Dios, por la madrina que lo acostó en Nochebuena, a la iglesia para recibir la bendición.

De acuerdo con Fray Bernardino de Sahagún, “el 2 de febrero se iniciaba el año de los antiguos mexicanos. Acababan de pasar los días nemontemi ("Lo que llena el hueco, lo que complementa el vacío"; Ontemi- lo que rellena; Nem- lo vacío, lo hueco), 5 días entre un año y el siguiente dedicados a la retrospección interior en los que nadie osaba hacer nada, por temor a la mala suerte. Cuando terminaban, la gente se purificaba para entrar con el pie derecho al año nuevo”. Aquí se vuelve a encontrar la coincidencia de acontecimientos (prehispánicos y católico-europeos), que facilitaba la labor de los misioneros del siglo XVI. Fray Toribio de Motolinia decía en 1541: “En la fiesta de la Purificación y Candelaria traen sus candelas a bendecir, y después que con ellas han andado la procesión, tienen en mucho lo que les sobra, y guárdanlo para las grandes enfermedades, truenos y rayos, y para otras necesidades”.

Si usted sacó muñeco, amable lector, prepárese para celebrar este día, buen provecho.

Imagen. Arizonahispana.com

Jorge Rodriguez y Morgado 2

Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce:ConoSERbien en Sabersinfin.com