Masca la Iguana
Guelaguetza y celulares
La Guelaguetza en Oaxaca como negocio es admirable y ejemplar,
lo demás que sea, depende de otras cosas, de usted, de mí, del otro.
Luis Fernando Paredes
Luis Fernando Paredes Porras *
Mientras esto escribo se lleva a cabo la octava del cerro del Fortín en Oaxaca de Juárez, dice el gobierno del estado, la máxima fiesta étnica de América Latina, organizada por mestizos para el consumo primordialmente de extranjeros. La Guelaguetza es el producto líder en América Latina que vende el amor y respeto por los pueblos originarios en el cerro del Fortín. El estado y empresas nacionales y trasnacionales unen esfuerzos para hacer notar a los pocos indígenas que asisten a la muestra de bailes y danzas. Para los otros indígenas que están en la calles de Oaxaca, o de Tabasco o de cualquier parte de México y del mundo, para hacerlos notar, ya sabemos que lo que funciona es un video en la redes sociales.
Se sabe y se acepta que Oaxaca sea un estado que líder en experiencias a nivel internacional en materia de turismo de todo tipo. Esta actividad empresarial ha detonado múltiples beneficios, siendo los menos, los avances en materia de inclusión e interculturalidad de los pueblos originarios. Oaxaca debería ser el estado donde las campañas para prevenir y disminuir la discriminación fueran innovadoras y además exitosas. Pero ni lo uno ni lo otro, es más para poder hacer la Guelaguetza se cae en prácticas de discriminación que ya muchos sociólogos han abordado con autoridad académica. Somos una nación que nació y crece con un sistema de castas a veces velado, otras evidenciado a grados ofensivos y así hemos sobrevivido, porque así somos, no muy distintos en ese sentido, a otros pueblos del mundo.
En este sentido, la Guelaguetza de Oaxaca tiene para miles de personas un poder sanador, terapeútico – los profesionales de la procuración de fondos saben muy bien que la gente se desprende de su dinero no por las causas sino por el bienestar psicológico que se les logra vender a partir de remordimientos reales o creados – porque la fiesta de la etnias nos permite sentir que conocemos y valoramos la cultura de los pueblos indígenas, nos emocionamos ante los rituales de las danzas y las coreografías de los bailes, el colorido de los vestuarios, los lenguajes, colectiva catarsis que cumple su objetivos y posicionan la marca Oaxaca a nivel mundial y los empleados públicos pueden decir que hacen algo por, con y para la cultura de su municipio, el estado, el país y el mundo, plan de negocio excelentemente bien proyectado.
En la tarde en Oaxaca termina el espectáculo de la Guelaguetza 2013, los juegos pirotécnicos en el impresionante cielo de la ciudad de la Verde Antequera lo anunciará. Nos quedarán los celulares para que al igual que el caso con el niño tzotzil radicado en Chiapas, trabajador en Tabasco - mucha gente ya sabe que existe esta etnia y este lenguaje gracias al infante, al que grabó y a los que ahora crucificamos al más puro estilo de Dimas y Gestas - nos enteremos de otras realidades de trata de personas, trabajo infantil, prepotencia, miseria, amarillismo y tengamos otra catarsis colectiva donde amemos y respetemos a los pueblos originarios, en México, en toda América o el mundo, hasta que aprendamos lo que tenemos que aprender.
Dice la iguana, tan milenaria ella, que a ver cuando le hacen un baile que le haga justicia, otro, porque el son donde dice “que iguana tan fea” pues por supuesto no le gusta, o a ver si ya le van sacando un video para subirlo a las redes, que también se cuecen las habas verdes y que, a la mejor Oaxaca, a la par que trabaja su discriminación para ser ejemplo mundial en ello, puede ir intentando también educar para prevenir y combatir el maltrato animal, mínimo una campaña o una marcha, algo que nos regale otra catarsis, total dicen por ahí, sería una raya más al tigre.
Las aristas de la Guelaguetza enriquecen el ambiente si podemos y queremos verlas como oportunidades para la reflexión y la acción colectiva, como todo, tiene aspectos negativos, positivos e interesantes, igual que el uso de las redes sociales, igual que el mascar de una iguana.
*Pedagogo, comunicador y humanista, Director del Centro para el Desarrollo de las Inteligencias Múltiples y de sabersinfin región sureste.








