La odisea entre el amor y la resignación
Minuto a Minuto

7 de julio de 2013

“El que tiene un porque para vivir,
puede soportar casi cualquier como”.
Nietzsche

¿Qué le da sentido a tu vida?

Un hombre se levanta, camina por la vida cargando cuantas penas encuentra, acumulador de  dolor, de sufrimiento, de sombras, su llanto se congestiona de forma tal que ha perdido la capacidad de sollozar, su calidoscopio de la vida se atrofiado en los grises y obscuros; sin embargo ¿que lo mueve?. Algunas veces se cruzan ideas extravagantes por su mente como el ir mas allá de la vida, otras más se mesura y solo quiere escapar, ¿qué te mantiene vivo? … “La imaginación” sueña ser otro personaje un hombre de  negocios importante y por el cual todo el mundo gira, otras veces el héroe de guerra que salva a la nación a costa de su vida, el héroe que riega con su sangre la tierra donde otros florecerán y porque no, a veces se regala un poco de felicidad.

Sueña con ser el hombre normal con una esposa, a la cual llena de detalles por la cual vive y se desvive, esa esposa la cual por la tarde al caer el sol le besa en la frente y lo arropa entre sus brazos, la mujer que le da paz, serenidad y orden a su ser.  Despierta…. Despierta!!! Que esto no es real y así el rio sigue fluyendo hasta que encuentra un nuevo cause una tierra virgen llena de verdes, de revoloteos de mariposas, de colores tan vivos como los de sus mejores fantasías, aun no la toca pero ya siente la calidez y la bondad de esta tierra llamada Elena.

¿El sentido te da felicidad?

¡Sé feliz! La paradoja autoimpuesta. Hoy amaneciste con buen humor, haz gastado el valioso tiempo para el cuidado personal, sin saber comienzas la danza del engaño, te perfumas para agradar mintiendo así sobre el olor natural de tu cuerpo, pero que importa eso es lo último que pasa por tu mente. Le haz conocido y tus fantasías hay descendido de las nubes, ella es tu fuente de felicidad, hoy haz hablado con ella de lo que antes creías algo banal algo con lo que solo se entretendrían los monos, pero hoy haz vuelto esto una filosofía, un teoría del conocimiento humando, vaya que profundidad.

Elena has embelesado mis sentidos eres tú la que había buscado y por fin encuentro, eres tú, “diferente,” me comprendes, me escuchas, solo contigo puedo ser lo más cercano a mí mismo, contigo he descubierto habilidades ocultas, sensaciones, contigo he descubierto experiencias he vivido emociones, contigo solo contigo he saboreado la hiel como el más exquisito manjar. Elena me has enseñado a amar. Elena te juro que el mas funesto pensamiento ha sido cuando contemplo  tu delicada piel, cuando con la mirada recorro el puente de tu nariz, los pliegues que se te forman al final de estas y llego a las comisuras de tus delgados labios y la pasión me quema, se desborda la presa del deseo y quiero probarlos una sola vez solo, una que me trasforme en piedra por ir en contra de del deseo tuyo.

¿Cuándo el sentido se vuelve tu sufrimiento?

¡Sólo te veo como un amigo! La solución que se vuelve el problema.   En el proceso de duelo si la pérdida del ser amado no se vuelve consiente el duelo no puede comenzar, y nuestro hombre comienza su viaje al centro del infierno como en su momento lo hizo Dante buscando rescatar el alama pura de Beatriz de las cadenas del destino que ahora la unen al señor de la oscuridad, el infierno de nuestro hombre es su realidad, Mefistófeles: el amor no correspondido, la negativa de Elena mas no ella, y su amada: pura he inmaculada mujer es tan solo la idea que se hizo y aún conserva de Elena.  

El Primer Infierno; “La negación”

Y así nuestro hombre entre en el primer círculo se enfrenta a su primer monstruo el conflicto del desamor, negando su existencia o su relación o relevancia con el Elena  se mostrado tras el súbito e inesperado giro, el monstruo se burla hilarante « no es posible, no a mí, no ahora », te han leído el pensamiento … el shock te quita el habla, es un espejo mío o tan solo un lector de mentes, pero ¿por qué a mí?, ¿ por qué ahora cuando por fin era feliz?. No ella no se  ha dado cuenta, todo lo hice por ella, le ame, le procure, fue la única ante mis ojos, su luz alumbro mi camino, no necesite un poste como Ulises para no caer presa de las sirenas al contrario las case, tal vez, quizás no me he esforzado lo suficiente para demostrarle mi amor ….

Tal vez, quizás no le he amado lo con suficiente pasión… tal vez, quizás ahora si me corresponda (y el demonio con sonrisa sardónica desapareció.)

El Segundo Infierno; “Ira”

(Se presentan los demonios…) Mi nombre es  Rabia, yo soy Envidia yo el más joven se llama Resentimiento. Nuestro héroe esta revitalizado su esfuerzo ha valido la pena.

-Envidia: ¿de qué te ha valido tu esfuerzo?

-Nuestro hombre: ahora ella me mira, ha cambiado, resurgió el brillo de sus ojos cuando me mira, sin contar que  me busco dos veces, platicamos más por mensajes, me mira cuando esta con sus amigas y lo mejor hemos vuelto a salir.

-Rabia: lo que dices se llama ¡compasión! Acaso no te das cuenta que tu esfuerzo se ha vuelto una carga para Elena, ella solo desea tu amistad y tú la agobias con tu amor, ¿Es que acaso este amor ciego solo busca agradar a tu deseo y no permite comprender los sentimientos  de aprecio por parte de Elena?

-Nuestro hombre: Calla canalla solo tratas de confundirme de hundirme en el fango, mientes… dime que mientes… eso no puede ser verdad y mi esfuerzo. ¡No, no lo acepto!

-Resentimiento: Ja, Ja, Ja patético, de verdad creíste a los que te rodean cuando te decían lo excelente persona que eres al luchar con vehemencia por su amor, ja, ja, ja, de verdad creíste que ella era la mala por no darse cuenta de tu  desinteresado sacrificio. Ja, ja, ja de verdad que lograste enamorar a las personas equivocadas.

-Nuestro hombre: (vuelto en lágrimas) de verdad que mi amor es puro, de verdad daría la vida por ella, de verdad lo es todo para mí, lo di sin esperar algo a cambio es cierto deseaba pasar mi vida con ella y no miento al decir que una parte de mi sentía la asfixia que producía la idea de que no me amara y pese a eso guardaba valor y coraje para aceptar si otro hombre obtenía su corazón. No tiene derecho a no amarme, pero tampoco tiene  derecho a amarme, simplemente me quiere.  

El Tercer Infierno; “El Miedo”

 « ¿Qué me va a ocurrir? ¿Cómo voy a hacer? » No hay demonios solo el fantasma del Recuerdo, a cada paso que da se corta con los cristales del futuro soñado, y de la herida emanan las impresiones acumuladas: el día que pregunto su nombre, su primer café, el día que la tomo en su brazos a pesar del enojo de ella, la primer luna dedicada, la primer vez que lo rechazo y las lágrimas brotaron limpiando sus mejillas, su bella silueta,  su sonrisa, su poca tolerancia al contacto físico, sus frías manos, sus raros hábitos, su delicada piel, sus mil alergias…. Elena

El Cuarto Infierno; “Tristeza”

(Réquiem a Elena) Es tan solo que me cuesta imaginar mi vida sin ti, es cierto te incorpore a mi historia sin saber si gustabas de ser mi personaje principal, viví nuestro amor de principio a fin sin estar tu presente solo lo soñé, me preocupe tanto por hacerte sentir que solo lo experimente yo, me enamore de mi amor por ti, disfrute nuestros momentos desde la idea que tú los disfrutabas por igual, me enoje cuando me di cuenta que jamás tú me buscaste, me irrite cuando contemple que no te interesabas en mí, maldecí cuando ponías todo por encima de mí, lloraba como niño cuando olvidabas las promesas de vernos. No estoy seguro de como sentirme al respecto, puede que hoy no sea el momento indicado, puede que no sea el hombre correcto que estés buscando. Pero hay algo que te quiero decir; un secreto conocido que compartiré contigo: te necesito más que a cualquier persona en mi vida, he visto el mundo, he olido las flores, he disfrutado, he reído, llorado, sufrido, gritado, me he equivocado, me he disculpado, Te he amado y seguiré amándote cuando dejes de ser joven   y hermosa, seguiré amándote cuando no tenga más que mi pobre alma adolorida sé que lo hare, ¡Te amare! Y cuando vaya al cielo pediré te dejen traer para verte una vez más, rogare para que puedas llevar una vida de bien estar mi Amada Elena.

El Quinto Infierno, “Soledad”

(Nuestro hombre camina en la penumbra sin rumbo  ni esperanza…) Se escucha voces dentro de la oscuridad.

-(Primer voz) Gustave Flauvert: Los recuerdos no pueblan nuestra soledad, como suele decirse; antes al contrario, la hacen más profunda.

-Nuestro hombre: ¿Acaso me dices lo evidente?

-(Segunda voz) Jeanne Marie Laskas: Quizá la mayor equivocación acerca de la soledad es que cada cual va por el mundo creyendo ser el único que la padece.

-Nuestro hombre: ¿acaso vez otra alma en estas tinieblas? La soledad es para los lobos esteparios.

-(Tercer voz) Teresa de Calcuta: Sin un corazón lleno de amor y sin unas manos generosas, es imposible curar a un hombre enfermo de soledad.

-Nuestro hombre: y a ti  quien te dijo que estoy enfermo y de estarlo nadie puede curarme

-(Ultima voz) J. I. Jane: Nunca vi a un animal salvaje sentir lástima de sí mismo, un ave caerá muerta, congelada de la copa de un árbol, sin nunca haber sentido autocompasión.

-Nuestro hombre: ….  El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional….   Gracias

La elección: Alternativa para el sentido de vida

Y así nuestro hombre eligió no pasar por los dos infiernos restantes que le hubieran llevado a su perdición. Yo elijo como encarar la vida pude pasar el resto de mi vida perdido en el sufrimiento y en el deseo negado, sin embargo elijo resignarme; no por eso dejaré de amarte, elijo abrir mi corazón a una nueva persona, no importa si es una desconocida, mi vecina o tu mejor amiga, incluso se lo abro a la Soledad. Yo elijo volver a reír, elijo saborear la derrota, elijo aprender del error, elijo compartir mi vida con más personas para no volver a depositar mi felicidad en una sola.

O. Batíaz