La expansión del Universo
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

01 de diciembre de 2014

Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana.
Y del Universo no estoy seguro.
Albert Einstein

Este 23 de noviembre, además de celebrar el Día de la Armada de México, se cumplen 90 años de que el astrónomo estadounidense Edwin Powell Hubble (1889-1953), publicara su descubrimiento de la constelación de Andrómeda -gobernante de los hombres-, demostrando que la Vía Láctea o camino de leche, no era la única galaxia del Universo. Hubble es considerado el padre de la cosmología observacional aunque su influencia en astronomía y astrofísica es determinante.

La creencia, hasta antes de 1924, era que el Universo estaba constituido únicamente por la Vía Láctea. Los primeros trabajos de Edwin Hubble en el observatorio del Monte Wilson se centraron en el estudio de lo que entonces se conocía como nebulosas. Por entonces, la forma y el tamaño de éstas se conocían razonablemente bien, pero se pensaba que todas formaban parte de nuestra galaxia. Estaba claro que algunas nebulosas se encontraban en la galaxia y que, básicamente, eran gas iluminado por estrellas en su interior.

Hubble demostró que nuestra galaxia no era la única, había de hecho muchas otras, con extensas zonas de espacio vacío entre ellas. Para poder probar esto, necesitaba determinar las distancias que había hasta esas galaxias. Hubble usó métodos indirectos partiendo de la consideración de que: “para las estrellas cercanas, podemos medir sus brillos aparentes y sus distancias, de tal forma que podemos calcular sus luminosidades (cantidad de luz que irradia). Inversamente, si conociéramos la luminosidad de las estrellas de otras galaxias, podríamos calcular sus distancias midiendo sus brillos aparentes”. Edwin Hubble calculó las distancias a nueve galaxias diferentes por medio del método anterior.

Una galaxia (de leche, lácteo) es un conjunto de estrellas, nubes de gas, planetas, y polvo cósmico unidos gravitatoriamente y a partir de Hubble se pudo estimar que existen más de cien mil millones de galaxias en el universo observable y la cantidad de estrellas que forman una galaxia es inconmensurable, desde las galaxias enanas, con diez millones, hasta las galaxias gigantes, con 100 billones de estrellas. Se aprecia que hemos recorrido

un largo camino desde los tiempos de Aristóteles y Ptolomeo, cuando creíamos que la Tierra era el centro del Universo.

Hoy se sabe que la Vía Láctea, en la que se calcula existen unas cuatrocientas mil millones de estrellas, se encuentra comprendida en un conjunto de galaxias conocido como Grupo Local el cual está dominado, además de por la nuestra, por dos galaxias gigantes más, Andrómeda y la Galaxia del Triángulo. El resto de galaxias, unas 30, son más pequeñas.

En los años que siguieron al descubrimiento de la existencia de otras galaxias, Hubble dedicó su tiempo a catalogar las distancias y a observar los espectros de las galaxias. Es por ello que a partir de 1928, la Unión Astronómica Internacional (UAI) decidió reagrupar oficialmente la esfera celeste en 88 constelaciones. Antes de dicho año, eran reconocidas otras constelaciones menores que luego cayeron en el olvido.

Hubble publicó en 1929: “cuanto más lejos está una galaxia, a mayor velocidad se aleja de nosotros. Esto significa que el Universo no puede ser estático, como todo el mundo había creído antes, sino que de hecho se está expandiendo. La distancia entre las diferentes galaxias está aumentando continuamente”. El descubrimiento de que el Universo se está expandiendo ha sido una de las grandes revoluciones intelectuales del siglo XX. Este comportamiento del Universo podría haber sido predicho a partir de la teoría de la gravedad de Newton. La creencia en un Universo estático era tan fuerte que persistió hasta principios del siglo XX. Incluso Einstein, cuando en 1915 formuló la teoría de la relatividad general, estaba tan seguro que el Universo tenía que ser estático que modificó la teoría para hacer que ello fuera posible, introduciendo en sus ecuaciones la llamada constante cosmológica. Einstein introdujo una nueva fuerza anti-gravitatoria, que, al contrario que las otras fuerzas, no provenía de ninguna fuente en particular, sino que estaba inserta en la estructura misma del espacio-tiempo.

Después de saber esto, amable lector, podemos comprender el lugar exacto que ocupa el hombre en este maravilloso e inmenso Universo, no lo cree así.

Jorge Rodriguez y Morgado 2Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce:ConoSERbien en Sabersinfin.com

  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 742 invitados y ningún miembro en línea