
14 de febrero 2021
Despertar
De nuevo cayó la noche, presagios cielos, nubes ausentes, silencios de estruendo
Oscuridades en fuga, clamo por el amanecer, que la luz de mañana, las tardes, la lluvia persistan…. tu llegada, sin demora
Angustiosa obsesión querer esperar de la nada, ha pasado el día,
Espera de inútil paciencia brotar de crepúsculo, termina el olvido
Otra muerte, otro verte, inútil espera todo termina
Comienzo de nuevo amanece, revive mi anhelo.
Soledad sin rostro sin nombre sin vida, sentir de esperanza sospecha de faro perdido sin oriente, sin pasado, sin presente horizonte de inerte océano sin barloventos ni sotaventos
Recalan las olas playas desiertas gimientes sollozos
Quietudes indiferentes de canto de sirenas, de nuevo cayó la noche….
El encuentro
Apenas empezaba de tu regreso disfrutar, dulce sensación de cuerpos tibios eterno altar de lujuria, abrazos y besos, mundo reducido en caricias sumisas
Quise evitar la egolatría de mi sentir de fuego toqué tus labios con mi boca
Buscaba entregarme sentir tu amor omiso
Tus labios fríos secos marchitos
Abrazos de fatal indiferencia, granítico rencor
Ausencia total de luminosos días sin retorno ni nostalgias.
Me olvidé de vivir ...
Dejé las aguas mansas de mi monotonía, quise asomarme al mundo de las realidades.
Escuché querer estar conmigo , acercarme al calor por paisajes de curvas suaves.
Embelesos de locura, fugaces momentos de sensaciones eternas, tu calor y el mío, mi aliento con el tuyo éxtasis de sentimientos y sensaciones ardientes, fusión de cuerpos y mentes, relámpagos de universos sin límites, fugaces estrellas gimientes.
El tiempo se detuvo mientras pasaba raudamente…no existía.
De repente un vórtice de fuego quemó mis ilusiones, tu vida triste y pobre de fugaces destellos de realidad envolvió de dudas y vacíos tus ausencias, mis pensamientos mis sentimientos cautivos de incertidumbre, ahogos de temor y desconfianza.
Tu cuerpo que juraste que sólo conmigo compartías recibió besos y caricias que no los míos, ni tu ser ni tu estar presentes , me invadió la soledad
Presuntos desvaríos cortaron abruptamente la secuencia de calma y alegría un soplo lacerante atravesó mi corazón
Sentí que no me amabas y dude que te quería, acabé con el ensueño frágil de mis carencias, intenté apagar lo que fue el resplandor de vivencias de placer
Decidí no volver a pensar en ti como el amor que circundaba mi vida, decidí renunciar a vivir llorando por ti me olvide de vivir


Dr. Armando Bañuelos Romero. Integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin






