8 de junio de 2014
No tengo nada
ni el silencio bullicioso de la noche
ni la niebla misteriosa del entorno
ni el infame éxtasis de un ósculo
No tengo nada
no percibo ese extraño aroma
ese dulzor punzante que asfixia el alma
no escucho el grito desesperado de la vida
No tengo nada
ni la amarga sombra de lo que no fue
que con su fúnebre manto nocturno
arrastra los recuerdos mitigantes
No tengo nada
¡Vamos! Ni siquiera tengo alma
una dama triste y vagabunda la robó,
robó mi esencia, mi ilusión
Se llevó el tormento de la culpa
arrojo mi alma insolente
sobre su nombre sobre cada esquina de la realidad
sobre el muro de los pecados,
de la ingenuidad.
No tengo nada
vivo inerte, sin respirar
sobre el denso humo de la miseria
¡Soy libre por mi desapego!
Soy libre por no tener nada
y poseerlo todo, una ilusión,
por tener un sueño ambicioso
y vivir utópicamente de él.
Maira Abigail Gómez Abrego es estudiante de bachillerato en el área de Ciencias Sociales, amante de las letras, la expresión literaria y la oratoria.Facebook Social Comments








