¿Se puede ser feliz?
Minuto a Minuto

Seca,
enteca,
misérrima;
triste,
camina,
deambula
pidiendo limosna.

Rubia,
radiante,
aurora
brillante,
la vieron
las calles
de la gran ciudad.

Eran
los tiempos
del goce,
del roce,
destrampe
cual trampa
donde ella cayó.

Llora,
implora,
suplica
la ayuden,
le presten
auxilio
por amor de Dios.

Todos
rehuyen,
se van,
se escabullen
al verla;
les causa
temor, repugnancia.

Antes
galanes
ufanos,
peleaban,
berreaban
queriendo
retener su amor,

sufre
destino
brutal,
destructivo.
Su mal
es por siempre
terrible, fatal.

Nada
ni nadie
la salva,
busca
solamente
consuelo
y resignación.

Frías
y solas
las noches
la miran
temblar
esperando
el toque final.

Nunca
vendrán
nuevos
días
el Síndrome
vence
y no hay salvación.

Sino
infamante y triste,
doloroso y siniestro
arrastran errantes
sin culpa
inocentes
deformes
amantes,
soñadores que un día
ingenuos, creyeron no serían
dañados. Ahora sus
almas
solitarias, sin defensa
indefensas,
darían la vida
a cambio de un poco de felicidad.

Nadie
resulta
culpable.
Todos
perdimos,
nadie
supo quien ganó.

Ríen
los sabios
creadores
de virus.
Ellos
triunfaron
matando el amor.

Ricardo Montes_de_OcaRicardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.