El puro how are you ¿en 2015?
Minuto a Minuto

 

El verano está muerto,
No resucitará;
Vendrá otro, tal vez, y otro y otro.
Pero el que estuvo, ya se fue,
Y en su reemplazo
Apareció el invierno,
Más gélido que nunca,
Y trae consigo el tiempo
De la discordia y el enfrentamiento.

Los signos ominosos nos anuncian
Que el choque venidero
Será terrible, se adivina;
Que algunos vivirán
Y serán los testigos
De barbaries mayores
Que las ya presenciadas;
Otros se quedarán en el camino,
Como desechos de lo habido,
Y los más poderosos y violentos
De uno y otro lado
Serán protagonistas principales.

¿Quiénes serán los vencedores?
No sabemos;
Esto no nos es dado conocer.
Pero podemos predecir
Que correrá más sangre que hasta ahora,
No obstante que ya es mucha
La que se ha derramado.

¿Por qué serán mayores
Los ríos que se formen?
Por que los odios y rencores
Se habrán exacerbado
Puesto que las premisas
Están dadas:
Si en nuestros días somos testigos
De cuerpos calcinados,
Descuartizados o enterrados
Sin tener sepultura
Como las tradiciones lo han marcado;
Si hemos sabido de los cuerpos
Que han sido emparedados,
Disueltos en substancias
Calizas, o cremados;
Si hemos presenciado
Con el horror en la mirada,
O con la indiferencia
Del que ya no se asombra
Con ninguna violencia,
Cómo cuelgan los cuerpos
En puentes peatonales,
Cuerpos ya emasculados,
Y más aun: vejados,
Escarnecidos y agraviados
Por que los ofensores,
Con burla, colocaron
La masculinidad del ofendido,
Entre los labios de este.

Si todo esto ha ocurrido
En las llamadas épocas de paz,
Imaginemos que será
Cuando se hable de guerra,
Cuando el clarín, alegremente
Llame a la hostilidad,
A la contienda,
En la que, si juzgamos
Desde el unto de vista de lo humano
No habrá misericordia ni piedad
Entre los contendientes,
Y con frecuencia, ni siquiera
Para los que tal vez sean neutrales.

¿Cuál es o cual será,
De ese fenómeno, la esencia?
Ni que decir, que la violencia.
Que no se guía por la conciencia,
Sino por el rencor.

Los señores de arriba,
Como los responsables
Que son, y hasta culpables,
¿Ya lo habrán meditado?

Las evidencias dicen no.
Y ese NO, es fatal:
De él se derivará
Lo que llamamos sino,
Del País, de la Patria,
Pues ansioso, el vecino,
Como buitre acechante
Vendrá después a devorar
La carroña que quede.
Porque de la Nación,
No quedará, si acaso huella.
Y de ahí en adelante,
Nuestros sobrevivientes:
A saludarse: ¿How are you?
A contestarse: Fine, good bye

¿Y aquel antiguo: ¿Cómo estás…?
¿En que lugar o tumba
Habrá quedado sepultado?

Ricardo Montes de oca, Puebla, Pue., 9-1-2014

Ricardo Montes de OcaRicardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.