10 de noviembre de 2013
No distingo, qué delicia,
qué es mortal y qué es malicia.
Qué es día, qué es noche,
qué es aceptación, qué es reproche.
Qué es maldición y qué es bendición,
qué es confianza y qué es traición,
No distingo,
qué delicia,
no distingo.
Enjambre.
No todo es blanco,
o negro: es gris
todo depende del matiz,
busca y aprende a distinguir.
La luna puede calentar,
y el sol tus noches acunar,
los árboles mueren de pie.
Mago de Oz.
Semáforo: de prisa, paso luces,
cuidándome de otros conductores;
repito de memoria los colores;
y en crucero acelero, voy de bruces.
Perros, se supone, saben de grises
de arco iris desconocen los pobres;
igual me pasa, dicen los doctores
por ende a diario, mis tardes son tristes.
No conozco frontera que distingue
el mar turquesa y cielo en horizonte,
bien o mal, equilibrio en mí se extingue.
Al ajedrez yo juego muy sonriente
espero contrincante que le brinque,
la verja bicolor de disidentes.

Hugo Islas (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) radica en Puebla, es amante de la música y las letras.








