Las voces que nos forman
Vienen desde muy dentro,
Desde lejos, muy lejos.
Se formaron
En dimensiones temporales
Cuando apenas el sol
Golpeó nuestras pupilas,
Si no es que mucho antes
De que la brisa nos tocara,
De que los ecos de la vida
Llegaran a los tímpanos
Todavía somnolientos.
Las voces que nos forman
Se aglutinaron al momento
En que sonó sin que supiéramos por qué
Nuestra primer protesta.
Nunca supimos de ellas.
La noción de que estaban
Se nos hizo presente
Cuando chocamos con la vida
A causa del mandato
De esas voces ocultas.
Están ahí en un sitio
Del que nada sabemos,
Desde el que nos dirigen a capricho,
Aunque lo volitivo
Se oriente hacia otro rumbo.
Y padecemos
Porque en ese buscar
Satisfacción de los deseos,
Solemos tocar puertas
Que nunca se nos abren,
O que están prohibidas.
Y si a pesar de ello
Nos conceden acceso,
Viene el torrente enjuiciador
Y nos abofetea
Llamándonos impuros,
Impúdicos, obscenos, deshonestos
Dignos de que la tierra nos devore
A dentelladas y mordiscos.
Ante la inculpación careces de defensa,
Porque hay un juicio inapelable,
Injusto y retorcido,
Que considera imperdonable,
Tu búsqueda primaria,
La que no se sujeta
A las voces antiguas,
Las que todos acatan
O burlan como pueden.
Mientras tú, vas de frente
Sin tratar de esconderte.
Es muy probable que sea esto
Lo que no te perdonan,
Y de ahí el vapuleo,
El calificativo: ¡Infiel!
Ricardo Montes de Oca, Puebla, Pue., 16-1-2013
Ricardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.








