Cuando no traes prosapia
Minuto a Minuto

Se pierde la esperanza
De vivir plenamente
Cuando el cielo se nubla,
Y deposita su tormenta;
Cuando se vuelve gris,
Y los rayos del sol,
Avergonzados,
Deciden esconderse entre la bruma.

Se pierde la alegría
Cuando en vez de una alegre melodía,
Te suena en el cerebro,
Una triste armonía funeral
Que tratas de ahuyentar,
Pero esta, tercamente se te clava
Como la nigua tropical
Y lo taladra,
Hasta que pierdes la noción
De la separación
Entre  el día y la noche,
Y todo es para ti oscuridad,
O si acaso, penumbra.  

Se va perdiendo la razón,
La explicación
Del motivo de vida.
Y te preguntas:
¿De dónde o de quién vino la intensión,
De colocarte en ese mundo
Y anduvieras viviendo en aventuras
Que tu no concebiste?
Y a las que no encuentras respuesta.

Es terrible ignorar
Qué sello tuvo el episodio,
Que protagonizaste;
Si deberías de envanecerte,
Vivirlo ante los otros
Como una gran tragedia,
Como simpática comedia,
O ya en tono burlesco,
Como tragicomedia.

La incógnita se queda
Flotando en el vació.
Lleva en el centro un signo,
El de la mascarada;
Con él te dice simplemente:
Es la vida. ¡Ay de ti!
Si no la puedes comprender,
Si te enseñaron a vivirla
Por  nota, y a compás,
Y no como lo que es:
Un caos organizado
En el que los momentos
Tienen su sitio ya marcado
No en  lugar
Y no en  hora,
Sino en  hitos
De circunstancias y escenarios,
Que si no sabes descifrar,
Ni aprendiste a sortear
Ya sea en pasos de danza
O con muecas  histriónicas,
Acabarán por convertirse
En lápidas de arena,
Donde se borrarán lo epitafios
Que tú no mereciste
Porque tu estirpe no era de mesías,
De un Romeo siquiera,
Ni tampoco de un prócer.

Ricardo Montes de Oca, Puebla, Pue.,  28-12-2012

Ricardo Montes de Oca

 

Ricardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.