Ausencias
Minuto a Minuto

La ausencia es una nube
Sin pesantez ni consistencia;
Es polvo sin color,
Es viento diluido,
Pensamiento viviendo a la distancia;
Es danza sin compás,
Sin ritmo ni armonía;
Es universo en enfriamiento,
Sin  luces, sin colores.
Al final, es la nada;
La noche en que no brillan
Ni las estrellas ni la luna;
Es un presente sin mañana,
Un futuro sin tiempo;
Instancia en que no estás,
Aunque alguien diga: estás aquí,
En la presencia
Del que ya no eres tú
Porque tu pensamiento ya no está,
Ni tu voz. Y tu conciencia ya estalló.
Y nunca nadie tendrá informes
Acerca de si está en algún lugar:
El vacío absoluto.

El que derrame lágrimas, dirá:
Estás aquí, en mi pensamiento;
Solo cambiaste nombre,
Y tu nombre es: Recuerdo.
Pero el recuerdo no eres tu,
Ni tu nombre,
Ni tu respiración,
Ni el rumor de tus pasos,
Ni tu mirada, ni los ecos
De lo que fue tu canto
De bardo en aventura
De la que solo tú supiste.

Quedamos, pues, en que la ausencia,
Tu ausencia, si es total.
Si ya no es temporal,
Es un todo integral
Culminado en la nada,
La que vivida en plan de perspectiva
Se convierte en terror que nadie calma,
Porque te ha de privar  de un gran amor,
El más grande,
El que nadie te dio
Ni anduviste  implorando
Ni se te dio condicionado
A cumplir con preceptos
Con reglas o por Ley,
Y lo tuviste cada día,
O pudiste gozarlo cada tarde
Con el nombre de Aurora o de Crepúsculo.

Perderlo es lo que causa
Angustias y terrores.
En ello es que aparece
El espectro más grande,
Que es la ausencia,
El nunca más,
El para siempre
Que ni siquiera será tuyo,
Porque te convertiste
En la ausencia total,
Y las ausencias no poseen,
No sueñan, ni se invocan,
Y tampoco se evocan.

Ricardo Montes de Oca, Puebla, Pue., 23-10-2012

Ricardo Montes de Oca

 

Ricardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.