
MEXICANAS
Por: Guiomar Cantú*
Las mujeres mestizas cantan y llenan sus cántaros de agua
ordeñan a sus hombres en la madrugada
y entre las enaguas guardan semillas y hojarasca.
De sus huellas florecen pirámides y estrellas
de sus ojos de barro el fuego emerge
cuando el maíz despierta entre sus manos.
Las mujeres amamos el húmedo aliento de la tierra
los gemidos del mar cuando se fecunda una perla
y a los niños que aprenden a gritar libertad.
Festejamos la muerte adoloridas de risa
heredamos de madre un sabor de Poesía
y de nuestro padre talentos para pecar.
Nos desposan sobre una trajinera
nos besan despacio hasta sentirnos sirenas
y en el regazo se anidan los nombres de la verdad.
En el rebozo cargamos los tatuajes del indio
que antes de fecundarnos nos enseñó a soñar.
Lloramos el hijo que se esfumó en la frontera
bailamos la cumbia con un penacho de espinas
y una falda de pájaros heridos y peces marchitos por la sal.








