Veo hacia el mar
Minuto a Minuto

21 de abril de 2017 

Veo hacia el mar que amo tanto. Está frente a mi, sin peticiones ni reclamos, sin preguntas, sin historias... 

Me mira y convida la danza de sus olas. Puedo estar horas contemplándole, sin peticiones ni reclamos, sin preguntas, sin historias, convidándome así, cual soy. 

En silencio nos amamos, perdidos, creados, mojados; el de mi, yo de el, con sabor a sal, la del tiempo, sal en mis labios, en mi cuerpo, en su cuerpo.

Los brazos de sus olas me envuelven toda y jugamos al no abandono, al eterno amor, a los amantes que se penetran y compenetran. Me hace suya, pequeña e indefensa, pero sólo suya y explotamos de orgasmos nuestra esencia. 

Por ello lo amo, por su sabor, su fluido constante que no busca desahogo cualquiera. Así, sin peticiones, ni reclamos, sin preguntas...sin historias. (Tomado del Libro Poemario de reflexión femenina. Tomo II) (Todos los derechos registrados y reservados)

   Marcel Moranchel