NUESTRO
PLANETA TIERRA
Por:
Erasmo Sondereguer*
Mucha
mezcla en un circo
Que
es humano y rezonga
Y
al final, ¿qué ha quedado?
Destrucción
y deshonra.
Es
la tierra de Hitler
Napoleón
y Mahoma
De
Pascal, Mahatma Gandi
De
Leonardo, de Sakespeare
Y
las bellas señoras:
Pompadour,
La Curie
y
la dulce Madona
Pasen,
entren, contemplen
El
poder y la gloria.
Aquí
tienen un tigre
Un
león, una foca
La
ballena gigante
Un
gorila sin manos,
Sin
cabeza y le siguen
Tiburones
sangrando
Las
aletas le roban
Elefantes
y rinos
Acabados
sin gloria.
Extinción
sin reservas
Y
el humano se mata
Es
suicidio sin honra
Es
cantar pa’elcarnero
Cercenando
la historia.
Un
pasado ha quedado
Claridad
entre sombras
Y
el inmenso museo
Que
es la Tierra deshecha
Fue
glorioso planeta
Que
ha caído a la lona
Y
vendrán otros seres
Del
espacio infinito
Individuos
diversos
Que
en los campos desiertos
Donde
nada se advierte
Construirán
edificios.
Cada
vez serán menos
Las
riquezas humanas
Que
podrán divisarse
Pues
culturas mezcladas
Harán
nido en la Tierra
Sepultando
lo viejo
Lo
extinguido, inservible
Y
el inmenso museo
Será
sólo la historia
De
la historia que un día
Colapsó
sin remedio
Pareciendo
al presente
Que
ya está sin memoria.
Aunque
habrá seres nuevos
Que
anhelando saber
Sobre
quienes poblaron
El
antiguo planeta
Se
harán muchas preguntas
¿Qué
pasó? ¿Por qué fue
El
desastre que hiciera
Perecer
a la tierra?
Un
calor paulatino
Derritiendo
los hielos
Que
en los polos había
Y
otras zonas cercanas
Produjeron
crecida
De
los mares y ríos
Inundando
sin pausa.
Hubo
vientos terribles
Que
arrasaron, matando
Y
más tarde la calma
Una
calma mortuoria
Extendida
en mortaja.
Acabado
el espanto
Que
el humano lograra
Descendieron
las aguas.
Al
enfriarse el planeta
Los
glaciares se hicieron
Y
millones de cuerpos
En
los hielos quedaron
Al
llegar otros seres
Ya
la tierra volvía
A
crecer y formarse
Un
terreno baldío
Sin
control, con el ritmo
Natural
de las cosas.
Y
los seres diversos
De
diversos planetas
Fueron
nuevos colonos
De
una Tierra desierta.
Los
perdidos humanos
¿volverán
algún día?
Que
poquito fue el tiempo
Que
estuvieron viviendo
Comparándose
el lapso
Con
el Gran Universo
Que
en millones de años
Fue
cambiando y creciendo.
¡Qué
poquito fue el tiempo!
Y
han dejado una estela
De
silencios y espectros.
II
¿Oh,
por Dios, qué sucede?
¿Qué
inconciencia nos puebla?
Mantengamos
constante
El
anhelo y salvemos
Nuestro
amado planeta.
Y
dejemos las luchas
Las
terribles matanzas
Se
nos cae, se derrumba
El
hogar que destruimos.
Nos
segamos idiotas
Sin
sentir que perdimos.
Y
hay reuniones muy pálidas
No
llegamos a nada
Y
el calor va subiendo
Se
nos quema la casa.
¿Qué
inconciencia nos vive?
Que
peleamos por pocos
Pedacitos
de tierra
Y
no vemos, ¡Dios mío!
Como
cae el planeta.
Al
talar bellos árboles
Al
matar animales
Y
terribles venenos
Los
lanzamos al aire.
¿Qué
esperamos, acaso?
¿Qué
la tierra se acabe?
Aguardemos,
entonces
O
mejor, prosigamos
Apurando
sin tino
El
fatal desenlace.
III
Se
ha conversado, se ha discutido
Sobre
el efecto de invernadero
Y
esas personas que lo platican
Son
grandes líderes, aunque pequeños.
Y
los acuerdos a ciertos plazos
son
más palabras que hechos concretos.
Y
sus conciencias tienen miopía
Falta
de tacto, grave sordera
Pero
la lengua la mueven rápido
Para
intereses como es la guerra.
A
las cansadas hacen reuniones
Reuniones
cumbres, altisonantes
¿Y que resuelven?, ¡triste miseria!
Es
de este mundo que ellos platican
Como
si hablaran de otro planeta
Es
increíble, nos horroriza
Que
dependamos de aquella gente
Que
dependamos y que decidan
Sobre
la suerte de una sentencia
Que
poco a poco se va cumpliendo
Por
amplia falta de la conciencia.
Hagamos
gala de ser humanos
Y no vergüenza que lo seamos.
*Erasmo Sondereguer ha escrito novelas cortas, cuentos y poemas, ha publicado en revistas argentinas (su país natal) y mexicanas (lugar de residencia). Erasmo Sondereguer escribe desde los 12 años de edad, alentado por su padre, que también fue escritor.
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