13 de febrero de 2015

La poeta da al clavo:
de espaldas parecemos ciegos,
cada quien en su rumbo,
cada uno errático,
cada quien con su cada cual.
de espaldas parecemos ciegos,
cada quien en su rumbo,
cada uno errático,
cada quien con su cada cual.
De espaldas se ven llagas,
equimosis de los azotes
y las marcas de la yunta,
pero nadie se da cuenta,
nadie ve su estado
porque la ceguera es colectiva,
se contagia,
se transmite sin sentirlo
y algún día nos fulmina.
equimosis de los azotes
y las marcas de la yunta,
pero nadie se da cuenta,
nadie ve su estado
porque la ceguera es colectiva,
se contagia,
se transmite sin sentirlo
y algún día nos fulmina.
Con la pila descargada
y al borde de la partida
el pavor del tiempo perdido aflora,
hace clic la fatuidad que nos rodea.
y al borde de la partida
el pavor del tiempo perdido aflora,
hace clic la fatuidad que nos rodea.
En la inercia frenética del día a día
destellos nos sacuden
de aquel momento que llegará.
destellos nos sacuden
de aquel momento que llegará.
Así,
el acertijo parece burlarse de nuestra pobreza,
arlequín atrapable de quien despierto sueña,
y sueña sin límite.
el acertijo parece burlarse de nuestra pobreza,
arlequín atrapable de quien despierto sueña,
y sueña sin límite.
En ese camino sinuoso
vive con la armadura presta
y el corazón libre
que tarde o temprano
la batalla,
a pesar de las heridas,
habrás de ganar.
vive con la armadura presta
y el corazón libre
que tarde o temprano
la batalla,
a pesar de las heridas,
habrás de ganar.
Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es doctor en Educación Permanente. Dirige: Sabersinfin.com.
Facebook Social Comments








