Sensaciones que habita el deseo, poemas de Tibisay Mendoza
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Tibisay Mendoza no es solo historiadora del arte, después de revelársele la inquietud por crear también se refugió en la literatura. Ha andado y desandado amores concretos y furtivos, ha sabido saltar delante del dragón cuando se ha sentido en peligro, pero también la he visto devorarse a los dragones, no tiene miedo de revelar a las mujeres los secretos que implican el combate. Tibisay es una sorpresa para mí en el mundo de la poesía porque lo que he leído de ella hasta ahora, es erótico. Pero es un erotismo que le reclama al otro la existencia al mismo tiempo que lo ama. La posibilidad del recuerdo como una nube que la lleva a flotar en un pasado donde encuentra la emoción y el juego de la seducción como acto concreto. Se centra en las sensaciones del deseo como un escape a su entorno, y por allí genera su arts poética. Estos poemas que presentamos encierran las caricias de lo eterno. Como buena aprendiz de lo oculto se mueve entre la alquimia y el filosofar en las reacciones de los cuerpos físicos y espirituales. Desde aquí la veo moverse actualmente en Medellín cuando su origen es de Caracas, me la imagino desafiante y lanzando un anzuelo al espacio a ver qué monstruo galáctico la hace mover.

                                                                                                                                                     Luis Manuel Pimentel

***
Nuestras voces se han convertido en el fino aire de algún desierto
y esta profunda soledad trasmuta en algo menos real
en dos peces que se aman en la polaridad de lo eterno
en las orillas de nuestros múltiples dioses
¿Quién confiscará este sentimiento en el abismo de tu silencio?
yo juego a ser una adivina, una gitana errante,
tú te encuentras allí hospedado en la cumbre del ser
ausente sin medir palabra con mis labios
escribo recetas, pócimas de amor y odio
ausencia y quietud
este encierro que domina mis pensamientos y oscurecen los tuyos
yo sí, todavía confió en el amanecer
¿Será que alguna vez tu mirada me dirá cuando nos perdimos?
en este espacio de palabras sueltas,
en amantes que nunca se amaron pero lo desearon, 
lo contenido no es más que miedo,
desaparecen los recuerdos de un tiempo perdido
bajo el tenue y embriagante aroma de nuestras dos almas.


***

Sintamos un poco más...
aquí puedo sentirte, olerte, jugar con tu sonrisa, palparte
respirarte, ofrecerte algo de mí
algo de mujer para que me observes
en contraste bajo la luz de la ventana,
viajan las sensaciones
se dispersan, danzan
hasta convertirse en atmósfera que habita el deseo
me hueles
me besas
me saboreas,
quiero que te sumerjas en mí
navegues por cada espacio de mi piel y regreses feliz,
desnúdame en lo taciturno de la noche
quiero explorarte
desvelarte
a mis poros
a mis pezones
a mi ritmo que sean mezcla de fluidos
y amanezcamos dentro de nuestros cuerpos
hasta llevarlos en mi lejanía.


***

He sido corriente marina
he llamado a la noche
me he tragado un agujero
he sido negra
y me he visto nacer

no hay nada que yo no sepa
respondo a mí misma
nos volvimos cenizas
fuimos fuego y morimos

aúllo a la luna
soy salvaje
dentro de mis lunas

ya no te busco
corrí desiertos descalza
y me he convertido en esta mujer


***

Una mujer
se piensa
se descubre
se siente
el resto es quebradizo, sobra y esta demás,
es serpiente escurridiza, una reptil, una astronauta
una mujer de verdad convierte sus semanas
en horas que corren entre sus piernas
sus labios se mojan, no espabila, ni se pierde
convierte sus hilos rojos en oro se besa, llora y cae a cántaros
busca la vasija, la llena y se vuelve a servir.


***

Hay días de días
este fue uno de esos
días de pensarme
días de escucharte
días para recapacitarme
estos son los días
de tenerte entre mis labios
ocaso que suspira entre mis piernas,

se avecina mi tormenta y tú no sabes contenerla
tendrás miedo de tenerme
en estos días en las madrugadas de tu piel sobre la mía
cuando desciendas dentro de mí y las noches sean nuestras.


***

Me vuelvo palpitante y en este corazón existen tempestades. Se avecina la mar, me retuerzo, soy una medusa azul, respiro un poco de agua en esta soledad tan libertaria. Mis tentáculos se mueven y me tragan succionan todo a su paso, me amarran las manos, me abre las piernas y se hunde en mí, por mis bocas para hacerme el amor.


++++

Conoce más sobre Tibisay Mendoza en sus blogspots:

https://elnidodelalibelula.wordpress.com

https://uterinablog.wordpress.com

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