
Jueves 11 de marzo de 2021.
“Somos robles”
Mino D’Blanc
Somos robles…
Movibles en todo tipo de ejes por brújulas indescomponibles.
Vamos en sentido numerológico romano del I al XII.
El valor de nuestra palabra es nuestra armadura del honor.
-Don Quijote es uno y se distingue entre todos en los campos de batalla-.
La lengua no se mueve; simbolismo inequivocable de la lealtad.
-Sancho Panza creyó ciegamente en la locura de la genialidad-.
Lepanto laceró a Cervantes; lo mutiló de una extremidad
-jamás de su centro, jamás de sus viajes, jamás de su altura-.
El oído sordo de Beethoven quedó eternizado en sus partituras
-escuchó sus propios sueños, escuchó sus propias voces-.
Somos robles…
Nos aprendemos a romper y nuevamente nos reconstruimos…
Elegimos el camino, nos equivocamos, regresamos y reviramos…
Poetizamos versos sin rima, sin métrica
-contundentes para la arritmia social-.
La destrucción no existe para nosotros
-transformamos la materia gris en eternidades-.
Esta maravillosa locura tiene su manicomio
-única y exclusivamente-
en el interior de nuestra propia locura.
Somos robles…
Sabines describió a los amorosos y canonizó a las putas
-la pederastia santifica en los infiernos de oro a la pederastia-.
(¡Dios! ¡Qué bueno que estás tan alejado de tus representantes!)
Cien años de soledad fueron los ojos de perro azul de García Márquez
-crónica de una muerte aniquilada por las letras-.
Somos robles…
Las redes sociales se contaminan de nuestras obras
-cero likes y sólo nos siguen nuestros sueños-.
Somos robles…








