Hasta aquí
Minuto a Minuto

La nube de los siglos
me llegó como tromba,
y mi horizonte lúcido
se ocultó tras la niebla.

Relapso del pasado,
cargado de visiones,

venía desde muy lejos
y desde muy profundo
arrullando arco-iris,
colibrís, mariposas,
orquídeas y jazmines
que se tornaron luego
en escorpiones negros,
punzantes, e implacables
y llenaron mis noches,
mis auroras y ocasos
de pesadillas inasibles
pero siempre presentes.

Los ríos eran tiempo,
los mares eran tiempo,
las nieves también lo eran,
y yo, en medio del tiempo
devoraba los soles
y el girar de las lunas,
y la gota persistente
de las estalactitas
y el rumor permanente
de las noches insomnes.
Yo mismo, fui perdiendo
el terciopelo núbil,
y una mañana triste
no era ya mas que un Cronos
con reticencia en la mirada
y en la expresión del rostro,
con músculos de estopa,
cansados, sin resorte.
Me asaltó el estupor,
la voz de lo increíble
el aguijón impenitente
del escorpión recalcitrante,
sin tregua, me insistía:
“Fausto sólo es leyenda,
la expresión del deseo
ancestral y perverso
de ser por siempre un sol
radiante y sin ocaso;
y no vale, no sirve
desgarrar la existencia
arañando los frutos
de un mayo que ya no es
y no retornará.”
En su vuelo nocturno
acudió una lechuza
y en susurro agorero
me sopló en el oído:
“en octubre aun hay frutos;
no son de primavera,
pero igual, alimentan,
igual, son portadores
de la savia vital.
Muévete hacia su encuentro,
no vendrán hacia ti,
porque en sus tardes grises
tiritan en las ramas
de los árboles-tiempo
y contemplan ocasos
tras las montañas-tiempo,
y ven pasar las nubes
hacia el océano-tiempo,
y estremecidos lloran
sin saber lo que lloran,
ignorando que lo hacen,
soñando el infinito
en un finito temporal.
Ve, recógelos, limpia
sus enturbiados ojos
por el sueño del “siempre”
que se convierte en “nunca más”.
Diles lo que ahora sabes:
que lo eterno es el mito;
no existe el “para siempre”
siempre hay el “hasta aquí”
¡atrápalo! ¡engúyelo!,
el es la realidad;
el “para siempre” es sueño,
el “hasta aquí es verdad”.

Ricardo Montes_de_Oca

Ricardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia