
15 de febrero de 2021
Compartimos siempre todo,
el tratamiento de la semilla,
la persona que nos seleccionó
y coincidimos en nuestras características.
La temperatura, la humedad
siempre nos favorecieron
porque fueron los factores
que intervinieron en hacernos fuertes.
Cuando nos depositaron
en aquella grandiosa tierra,
compartimos el mismo espacio
y siempre estuviste a mi lado.
Sentía que día tras día
tus raíces se entrelazaban
con las mías y formamos
para siempre cimientos sólidos.
Al llegar la tarde,
mi corazón era invadido
por tristeza, agonía
y ansiedad constante.
Siempre adivinabas mi pensamiento,
estuviste conmigo en todo momento,
comentaste que el éxito y el fracaso
forman parte del crecimiento.
Recuerdo que me dabas
paz espiritual
al estar junto a mí
y compartir mis problemas.
Por mucho tiempo aprendí de
tu alegría, tu calor,
tu chispa emprendedora
y todas tus vivencias.
Mi pensamiento ha sido invadido
porque cada quien debe partir,
tomaremos rumbos diferentes
y difíciles de transitar.
Te llevaré siempre en mi corazón,
eres parte de mi ser,
en una simbiosis
que nunca olvidaré.
Ha terminado la contingencia
y ahora cada uno toma
diferentes caminos.
Se introduce la semilla, germina y brota la raíz.








