La dignidad
Minuto a Minuto

27 de junio de 2014 (Monólogo teatral hiperbreve)

Ruidos de platos.
Una fila de personas.

Hombre:

(Al público asistente.) Me muero de hambre. Soy algo tímido. Estoy aquí porque no soy capaz de entrar en una panadería cuando el olor a pan es insoportable para mi estómago y pedir, por favor, un currusco. Sé que me lo darían, no hay más que verme para darse cuenta de que no paso de los 30 kilos, a no ser que me tomen por corre-dor de maratones. Pero yo soy una persona con dignidad y eso me obliga a recibir solo lo que me merezco. Entrar en una panadería para que una desasosegada dependienta me dé por caridad una barra de pan no sería algo me-recido. Además, soy extranjero y no me expreso con elocuencia. No hay más que oírme. Por eso acudí a urgencias, para que me diagnosticaran ‘hambre’ y con un papel que me avalara poder atravesar las puertas de cualquier esta-blecimiento para pedir honradamente, y con la cabeza bien alta, algo de comer. Pero en urgencias me dijeron que estaba bien y que la neumonía que padecía seguramente estaba asociada a la debilidad que tengo y que esta debi-lidad la curaría mejor en casita que en un hospital. Por eso, arrastrándome y encogido de dolor, busqué a toda prisa un comedor social. El más cercano, me dijeron, está unos diez kilómetros. No importa, lo lograré, me dije. Y aquí estoy.

El hombre se derrumba.

Hombre:

¿Cuánto falta para que se abran las puertas?

El hombre sueña con ese penetrante olor a pan que le persigue a todas horas y que ahora se mete en sus papilas hasta segregar tanta saliva que casi se ahoga antes de morir.

La dignidad de nada sirve, piensa, y son estas sus últimas e inaudibles palabras. Se abren unas puertas. Una larga fila de personas entra por ellas.


Julio Fernández Peláez (Manzanal de Arriba, Zamora, España, 1963; reside en Vigo). Dramaturgo, artista visual, poeta, novelista, desde 1989. Fundador revista NÚA. Premiado. Ha publicado, el poemario Billetes escriben mensajes (Vitruvio), las piezas Filamentos de tiempo (Irreverentes), Manifiesto capitalista para destrozar corazones (Irreverentes), O chapeu do indixente / Esgotar os ollos (Estaleiro), la novela Gomas de borrar resplandores (Edita T), el libro para niños La ciudad de los colores (Diputación provincial de Cuenca) y la colección Poemas en cerillas (Arrebato).