¿Padeces insomnio? (primera emisión del 2014)
Minuto a Minuto

 

 

02 de_enero_de_2014

02 de enero de 2014

Abel Pérez Rojas comparte información de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sobre el insomnio.
¿Cuántos tipos de insomnio existen?
¿Qué hacer si usted padece insomnio?
¿Quiénes presentan mayor incidencia de insomnio?
¿Afecta la ingesta de café el sueño?

Escucha: ¿Padeces insomnio? (primera emisión del 2014)

www.sabersinfin.com

Una tercera parte de la población mexicana padece algún trastorno del sueño, de ella, el 40 por ciento presenta insomnio, que en la actualidad es subdiagnosticado, ignorado y mal manejado, lo que ha ocasionado que se vuelva cada vez más crónico y represente un problema de salud pública, alertó Reyes Haro Valencia, director de la Clínica del Sueño de la UNAM. El insomnio es la dificultad para conciliar el sueño o, una vez que se ha logrado, continuar dormido; se puede presentar tanto en niños como en adultos, pero se intensifica entre la tercera y cuarta década de vida, por ser la etapa en que más se manifiestan las presiones económicas y se experimentan mayores cambios físicos y hormonales. Lo padecen más las mujeres que los hombres, aunque hay más roncadores del sexo masculino que del femenino. Se deben tomar en cuenta sus repercusiones, porque si alguien no duerme bien, en el día está irritable, baja su productividad, la expectativa de vida disminuye, se puede enfermar con mayor facilidad y se incrementa el riesgo de sufrir accidentes, lo que deriva en retardos en el trabajo, incapacidades y las consecuencias económicas y familiares, acotó. Subtipos del insomnio. Esta afección se puede clasificar en tres subtipos, en función del momento en que ocurren. El más común es el primario y se caracteriza por presentar problemas para dormir. Para considerarlo como tal, la persona debe tardar más de 30 minutos como promedio para alcanzar el sueño adecuadamente, debe ocurrir más de tres veces por semana y tener más de un mes de duración, indicó. Está vinculado con el estilo de vida, es decir, las presiones económicas, laborales, familiares, académicas, largos traslados para el trabajo o la escuela. En este caso no hay relación con factores orgánicos o físicos, como el ronquido o el movimiento de las extremidades, precisó. Su manejo es sencillo y por lo regular los pacientes no requieren de un estudio de sueño. El problema es que el desconocimiento sobre los síntomas hace que el médico de primer contacto o familiar prescriba hipnóticos que, usualmente, tienen efectos adversos como ronquidos y la disminución de las etapas de sueño profundo, que nos reestablecen, nos hacen descansar y hacen que nuestras funciones mentales superiores se restauren. Además, estos medicamentos crean dependencia y tolerancia. Crèditos UNAM-DGCS-004

next
prev

Hay 1204 invitados y ningún miembro en línea