16 de octubre de 2014
¡Mira serrano! Como se me pone la piel de tanto quererte.
Que las agüitas del río no pueden calmar mi sed.
Que la noche con su manto no cubre mi pena negra.
El sol no rompe al entrar por mi ventana tu recuerdo,
que se esconde entre mis huesos dolidos.
¡Mira serrano! El cielo no sabrá nunca porque se hiela mis venas, cuando yo miro tus ojos, cuando los míos se llenan de triste amaneceres.
Y si este romance queda en el tiempo del olvido,
Habrá sido todo inútil, mi amor, y el romance mismo.
*Gaviota Romero ha participado en diversos programas de radio principalmente de España y Suecia, actualmente colabora en Sabersinfin.com compartiendo lecturas de interés y poemas de grandes autores del pasado y de su propia inspiración.








