Cura para la diabetes tipo I
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

14 de enero de 2012

En general se divide a la Diabetes en dos tipos que podríamos diferenciar en aquella que se caracteriza por la necesidad imprescindible de inyectar insulina (Tipo I) y la otra, cuando potencialmente se puede establecer un control por medio de medicamentos y que se conoce como Tipo II.


La primera, antes llamada erróneamente “Diabetes juvenil” tiene como distintivo el ser autoinmune, es decir que el sistema de defensa ataca a las células que producen insulina e irremediablemente elevan los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre de una forma potencialmente mortal.
Hasta ahora, la primera limitante para detener este proceso gira en torno a la incapacidad de dirigir adecuadamente al sistema inmunológico que en su descontrol, elimina a las células Beta del páncreas, que son las encargadas de regular los niveles de azúcar vitales para el funcionamiento orgánico, por medio precisamente de la fabricación de insulina, la cual incluso, más allá de la distribución, tiene la maravillosa función de introducir la glucosa directamente a las células para que puedan funcionar.


Pero en un artículo médico publicado este 10 de enero del 2012 (1) se valora que las células obtenidas del cordón umbilical conocidas vulgarmente como “células madre” tienen el potencial de controlar respuestas del sistema de defensa relacionadas con el daño al páncreas y así, ofrecer una nueva alternativa para superar la autoinmunidad que es la causa determinante en la Diabetes tipo I. El procedimiento es complicado y explicarlo aún más, pues se requiere conocer todos los tipos de Leucocitos (células “blancas”) que dentro de la sangre, tienen una participación determinante en nuestros mecanismos de defensa biológicos.


Del mismo modo, hablar de las células obtenidas del cordón umbilical en un recién nacido, constituye algo tan asombroso, que nos puede llevar a la imaginación de lo inverosímil y lo prodigioso.


Primero hay que imaginar lo que constituye un huevo fertilizado, es decir, la unión de un óvulo con un espermatozoide. El surgimiento de un ser vivo, con todas sus complejidades, sus singularidades únicas y específicas, sus diversidades internas y sus cualidades concretas pasa a ser un suceso incomprensible pues de una simple célula, en un proceso de multiplicación y diferenciación, se generarán organismos con billones de células (de hecho son aproximadamente 100 billones, es decir un número diez seguido de 16 ceros). Pues en una forma muy compacta, la información completa de un ser vivo se concentra precisamente en ése huevo fertilizado y en todas y cada una de ésas 100 billones de células.


Las razones por las cuales se establecen diferenciaciones, es decir que una célula cerebral sea distinta a la que se encuentre en la planta del pié (aunque existan individuos que aspiran a ser presidentes y al parecer, piensan con los pies), todavía no son bien comprendidas; sin embargo, el medio extracelular parece ser uno de los elementos que determinarán las características celulares.


En dicho artículo se plantea que las células del cordón umbilical pueden ser marcadas con una especie de etiquetas, de modo que inyectadas en el torrente sanguíneo, puedan dirigirse al páncreas y sorprendentemente promover la regeneración de aquellas zonas dañadas por el sistema inmunológico en la Diabetes tipo I.


Aunque los resultados son muy prometedores, los estudios todavía se encuentran en fases iniciales, lo que implica que no sea un tratamiento accesible; pero los alcances de estas investigaciones y otras similares generan un panorama extraordinario para la medicina del futuro.


Lo único que lamento es que México se encuentre en un retraso científico y tecnológico desalentador. Nunca he comprendido por qué un entrenador de fútbol gane mucho más dinero que un rector de una universidad pública (con alguna excepción bien conocida por nosotros los poblanos) y mucho menos por qué un boxeador pueda volverse multimillonario después de una pelea, a diferencia de un científico que en un momento dado, puede brindar generosamente más bienes sociales trascendentes, que un mero espectáculo. Sin embargo, hablamos de gente con talento, circunstancia que le imprime un carácter meritorio a este fenómeno que no deja de ser incomprensible.


Pero lo que nos llena de coraje e ira es la notable mediocridad de la clase política mexicana, que sin deseos de trascender históricamente, se abandonan en un egoísmo y un materialismo inhumano, a costa del bienestar de millones.


Debemos buscar una propuesta distinta que impulse los valores que genuinamente marcan nuestra especie como exitosa desde el punto de vista biológico, pues de otro modo, lejos de salir adelante, estaremos predestinados a la dependencia total y a la extinción social.


Referencia:         
Yong Z et al Reversal of type 1 diabetes via islet beta cell regeneration following immune
modulation by cord blood-derived multipotent stem cells. BMC Medicine 2012, 10:3


Jose_Gabriel_Avila-Rivera

 

José Gabriel Ávila-Rivera es médico egresado de la BUAP, especialista en Epidemiología e investigador del Proyecto de Salud Ambiental y Humana, Departamento de Agentes Biológicos, Facultad de Medicina de la BUAP.

  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 759 invitados y ningún miembro en línea