6 de junio de 2012
Cuando no se puede lograr lo que se quiere, mejor cambiar de actitud.
Publio Terencio Afer
Corría el año de 1874 cuando en Paris un crítico de arte con tono irónico y con el ánimo de burlarse llamó impresionistas a un grupo de jóvenes artistas que presentaban un colectivo, el apelativo se derivaba de una obra de Claude Monet la cual llevaba el título de Impresión, sol naciente, (impression, soleillevant) el nombre fue aceptado por los jóvenes artistas, entre algunas de las figuras que con el paso de los años alcanzaron el reconocimiento mundial encontramos a Vincent Van Gogh y Henri Toulouse Lautrec, sin embargo estos y otros más eran conocidos como vanguardistas.
La razón era meramente geográfica aquellos que hubiesen nacido en Paris serían reconocidos como impresionistas y aquellos que llegaran de alguna provincia o de otro país serían ubicados como vanguardistas, posteriormente surgen otros grupos que eran una rama de estos y se les conoció como puntillistas.
Los impresionistas era un grupo que se oponía a la academia y que prefería pintar al aire libre utilizando una técnica de pinceladas cortas y pequeños puntos, tratando de representar el momento, con el impresionismo se inicia un movimiento artístico que con el tiempo alcanza el cambio.
Sin embargo para lograr el cambio tuvieron que cambiar primero ellos, inquirían un cambio porque buscaban algo nuevo y por lo mismo eran rechazados por la academia, finalmente hoy día el impresionismo es reconocido y admirado por propios y extraños, el movimiento triunfó.
Pero qué es lo que entendemos por cambio, generalmente el cambio es relacionado con lo contrario o lo opuesto y en ocasiones con realizar una modificación, sin embargo el cambio es un sinónimo de mutación y la mutación de acuerdo a Nicola Abbagnano es lo mismo que movimiento, el movimiento es un proceso que trae como resultado una alteración, entendemos entonces que el cambio es parte de la evolución y que todo está con constante cambio o movimiento, es decir todo puede y debe evolucionar.
Tanto en lo social como en lo político los movimientos han ayudado al cambio, al menos en algunos países, y esos cambios han tenido la colaboración del pueblo mediante expresiones masivas de la voluntad de los individuos, la última década del siglo XX tiene como una de sus características el remolino de mudanzas políticas sobre todo en Europa del Este, entre estas destacan la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la URRS, hechos que marcan el fin de la Guerra Fría.
Encontramos también la caída del generalCeauşescu, en Rumania, ante el reclamo de las multitudes, aún siguen presentes las imágenes de su fusilamiento, y la gran huida de la medallista olímpica Nadia Comaneci.
Aunado a esto encontramos la caída de lo que fuera el último de los regímenes comunistas evidentemente nos referimos a Yugoslavia, este quizá fue el movimiento en el cual el cambio tardo más tiempo en llegar, sin embargo hoy día ya los ubicamos comoCroacia, Eslovenia, Serbia, Bosnia, Montenegro y Herzegovina. De estos el último en alcanzar su independencia fue Montenegro afortunadamente para todos de forma pacífica.
La vorágine del fin del siglo XX alcanzó a México a principios del siglo XXI y el dos de julio del año 2000 el pueblo mexicano expresa mediante el voto su preferencia electoral hacia la llamada Alianza por le Cambio, por primera vez después de mas de 70 años un partido de oposición ganaba las elecciones.
Sin embargo algunas de las promesas de cambio hechas por Vicente Fox no se cumplieron y poco a poco fue perdiendo popularidad, la decepción y el descontento no se hicieron esperar ya que ese llamado voto por el cambio fue defraudado, sin embargo si hubo cambios pero no los esperados por aquellos que le dieron su voto.
México iniciaba el nuevo siglo con un partido nuevo en los Pinos, pero con las mismas estructuras políticas, al final del primer sexenio panista, Fox ya no era la imagen que lo había llevado a convencer al electorado, frases soeces y a veces quizá tontas lo empezaron a caracterizar.
Ubicados ya en el año 2006 Acción Nacional presenta a Felipe Calderón Hinojosa como candidato, después de una elección competida y manchada por agresiones publicitarias el abanderado de acción nacional gana las elecciones con un 35.89% contra un 35.33% del Partido de la Revolución Democrática, el cual tenía como candidato al tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, si bien es cierto el triunfo de Calderón Hinojosa es legitimo y legal, en términos estrictos y de consenso es un Presidente ilegitimo ya que el 64.11% de la población electoral no votó por él y esa es una falla del sistema electoral mexicano, no se puede tener como presidente a un individuo a quien más del 60% de los electores no votó por él.
La turbulencia del siglo XXI continúa y a principios del 2011 el mundo se estremece al saber lo que sucede en el Medio Oriente, una lucha que buscaba un cambio democrático y que en su mayoría fue impulsada por los jóvenes, sin embargo la resistencia de las autoridades al cambio trajo consigo muertes, estos movimientos tuvieron un efecto domino o de bola de nieve y cada uno de los regímenes fueron cayendo a su tiempo.
Los movimientos que se presentaron en el mundo árabe tuvieron como protagonistas a los jóvenes, como se dijo en líneas anteriores, y las ya tan famosas redes sociales, videos e invitaciones a marchas tuvieron respuestas favorables y el miedo no se apoderó de aquellos que salían a las calles a expresar sus deseos de cambio, el cambio por fin llegó.
Por razones obvias al terminar el 2011 inicia el 2012 y con él la campaña electoral en México para presidente, senadores y diputados, los días pasan y poco a poco y cada día más rápido las redes sociales vuelven a decir presente.
Cada vez que iniciamos sesión en nuestra cuenta de twitter o de Facebook encontramos chistes, burlas y agresiones en contra de los cuatro candidatos, pareciera que el sentir de la mayoría es que ninguno de los cuatro convence y que votarán por el menos pior, sin embargo ese no es el cambio que se busca y menos el que México necesita.
No importa cuantas marchas haya, no importa sin son 131, 132 o 500, de poco valen las veces que haya sido retwitteado un mensaje, o que una burla haya sido compartida por el perfil del Facebook, y no importa mientras se siga politizando de la misma manera, mientras las televisoras sigan produciendo la basura que es alimento diario del pueblo o al menos de una buena parte de él.
Ahora bien para lograr un cambio y que los movimientos logren sus objetivos debemos en un principio cambiar nosotros, si bien es cierto es un factor cultural y de educación se puede lograr siempre y cuando cada individuo haga lo que tiene que hacer.
Y ¿qué tiene que hacer cada individuo? Es tan simple como complejo, cuando un conductor ceda el paso a un peatón, se iniciará el cambio, cuando un peatón atraviese la calle en las esquinas en lugar de hacerlo a media calle, se iniciará el cambio, cuando un chofer del transporte público respete al pasaje y las señales de transito, se iniciará el cambio, cuando las autoridades entiendan que gobiernan para el pueblo y para que este crezca, se logrará el cambio, cuando los estudiantes lleguen temprano a su clase y cumplan con sus deberes, se iniciará el cambio, cuando los docentes se dediquen a formar profesionistas o técnicos, se iniciará el cambio, cuando se acepte la diversidad y cada quien se acepte tal y como es, el cambio iniciará, cuando cada quien haga lo que tiene que hacer el cambio estará en camino.
Los cambios son parte de la evolución natural, las nuevas generaciones son distintas a aquellas que vivieron la hegemonía del PRI, los llamados ninis y generación Y están cobrando la factura a los candidatos y por lo visto tiene más de seis ceros, las marchas continuarán y las redes sociales harán su tarea ¿cuál candidato lograra capitalizarlo? Hay un agente nuevo en la socialización política y los políticos y gobierno no pueden controlarlo ni en México ni en ninguna parte del planeta, la politización tiene una nueva cara y la cultura política empieza a ser participante.

Marco Rogelio Quesada Pérez es abogado, maestro en Ciencia Política y amante del idioma francés.








