Energía limpia, pasaporte hacia el futuro
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

15 de agosto de 2013

-ConoSer Bien -


Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor,
la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
Albert Einstein

Un artículo publicado recientemente en la edición digital del semanario The Economist titulado “Las ciudades más contaminadas de las mayores economías del mundo”, llamó poderosamente mi atención, ya que en él se indica que nuestro país tiene una de las ciudades más contaminada y si usted piensa, estimado lector, que es la ciudad de México, está equivocado, ya que de acuerdo con las mediciones de la contaminación del aire realizadas por la Organización Mundial de la Salud en las ciudades más importantes del planeta, resulta que Mexicali, la capital de Baja California, sería la tercera ciudad más contaminada del mundo.

La determinación de lo anterior se hizo con base en los estándares de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, que mide la concentración de partículas en el aire que son lo suficientemente pequeñas para ser inhaladas y pueden dañar los pulmones. Bajo este parámetro internacional del Índice de Calidad del Aire (AQI), Mexicali resultó ser la tercera ciudad más contaminada con un grado de contaminación que casi llega a los 140 (una lectura por encima de 100 se considera "poco saludable para grupos sensibles o vulnerables" y cualquier cosa por encima de 400 se considera "peligrosa para todos”), lo que significa un claro peligro para los  grupos más desprotegidos como bebés, niños, adultos de la tercera edad y personas con problemas de salud.

Del estudio se aprecia que Mexicali sólo sería superada en contaminantes ambientales, por ciudades como Lanzhou en China, y Ludhiana en India. Así mismo, entre las ciudades con problemas menos grave que Mexicali, se menciona a: “Medan en Indonesia, Anyang y Buscan en Corea del Sur, Johannesburgo en Sudáfrica, Río de Janeiro en Brasil, Turín en Italia, Sevilla y Zaragoza en España, París en Francia, Bakersfield en Estados Unidos, Montreal y Sarnia en Canadá, Moscú en Rusia, Dresden en Alemania, Londres en Inglaterra, Osaka en Japón, y Brisbane en Australia”.

Y surge la pregunta obligada ¿Qué se ha hecho en nuestro país para tratar de atenuar ese problema de polución ambiental? Ya desde el siglo pasado en Norteamérica, varios científicos realizaron investigaciones para tratar de obtener energía sin daño ambiental, es decir, Energía Limpia. Uno de estos investigadores Nikola Tesla (1856–1943) hablaba ya de formas de energía alternativas renovables, mediante la utilización del electromagnetismo, lo que contribuyó en gran medida al desarrollo de la robótica, el radar, las ciencias de la computación, la física nuclear y la física teórica, en 1943, la Corte Suprema de los Estados Unidos acreditó a Tesla como el inventor de la radio. Otro personaje que impulsó la utilización de la energía limpia fue Stanley Meyer (1940–1998) el cual inventó un sistema que utilizaba agua de lluvia, nieve o mar, como combustible en un motor de explosión interna convencional. Patentó su invento y se le consideró el segundo mejor inventor del siglo XX, detrás de Edison.

Las energías limpias son aquellas que en su proceso de extracción, procesamiento, distribución y utilización generan reducidos impactos ambientales y sociales, además de no generar desechos que puedan ser nocivos para la salud y el paisaje. Las energías limpias más conocidas son: Energía solar; Energía hidroeléctrica; Energía eólica; Energía geotérmica y Biocombustibles, entre otras.

En la actualidad la necesidad de avanzar en la obtención de energía limpia parece ser el único camino sostenible para salvar a una especie que está en peligro de extinción ya que la irracionalidad, la avaricia y el consumismo han acelerado, el deterioro de los recursos naturales de todo tipo a escala mundial, con manifestaciones que van desde el deterioro de la capa de Ozono por efecto invernadero, hasta el incremento desmesurado de la utilización del petróleo, entre otras cosas que comprometen la existencia humana.


Es por ello que la iniciativa contemplada en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 de contribuir a que la inversión nacional en investigación científica y desarrollo tecnológico crezca anualmente y alcance un nivel de 1% del PIB, es digna de apoyarse sobre todo en el rubro de “Incentivar la inversión del sector productivo en investigación científica y desarrollo tecnológico” y más aún, si esta investigación va dirigida a la búsqueda de energía limpia y de ser posible se incrementara el porcentaje del PIB para este rubro.

Por lo que si todos ponemos manos a la obra y mucha voluntad, tendremos la posibilidad de reducir la contaminación de nuestro planeta, o no lo cree así, estimado lector.

Jorge Rodriguez y Morgado 2Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce: ConoSERbien en Sabersinfin.com

  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 421 invitados y ningún miembro en línea