Cuidado con el síndrome del SAPO (Artículo)
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07 de noviembre de 2022

Conoser Bien

Las capacidades son definidas por la fortaleza del espíritu no por la forma en la que el mundo cree que se manifiesta el intelecto.
Anónimo

De acuerdo con el National Human Genome Research Institute, un síndrome es un conjunto de rasgos o características distintivas que se presentan juntas. Es una colección de hallazgos que se tiende a ver en un número de individuos que de otra manera no están relacionados.

Hay toda una lista de cientos de síndromes que se han descrito sobre todo en los últimos 150 años en medicina, los que generalmente llevan el nombre del médico o persona que identificó y describió por primera vez esos rasgos que tendían a presentarse juntos¹.

La palabra síndrome proviene del término griego syndrome que significa “concurso”, es decir, lugar donde confluyen varios caminos, literalmente, un funcionamiento conjunto. Se trata de un término formado por el prefijo “sin-“ que significa “con”, “unión” y de “dromos” que significa “lugar donde se hacen carreras”.

La palabra síndrome tienen una connotación negativa que nos indica un conjunto de síntomas que son característicos de una enfermedad o de un cuadro patológico determinado provocado, en ocasiones, por la concurrencia de más de una enfermedad, es decir, algo que afecta, un problema.

Presenta varias acepciones en cuanto a su significado: 1. Conjunto de síntomas característicos de una enfermedad. 2. Conjunto de fenómenos concurren unos con otros y que caracterizan una determinada situación.

Un síndrome recientemente identificado, en esta época de crisis (pandemia) y que es característico en el entorno laboral, es el del SAPO, pese a su trascendencia y a lo que nos afecta, es bastante desconocido. Es un tema delicado al cual debemos estar atentos y cuidarnos de este síndrome, el cual como animal feroz nos asecha y trata de dominarnos.

Es importante conocer qué se esconde bajo las siglas SAPO, para saber identificarlo en nuestro entorno cotidiano y especialmente en el mundo social y laboral.

Lo que hay detrás del acrónimo SAPO es nocivo tanto para la búsqueda de empleo como para el mantenimiento de un puesto de trabajo, así como en nuestro día a día, no siendo una buena compañía en ningún área.

El síndrome SAPO engloba cuatro habilidades nocivas que pueden destruirnos por completo nuestro entorno laboral, social e intelectual.

SAPO son las siglas de cuatro actitudes a tener muy en cuenta. S = Soberbia; A = Arrogancia; P = Prepotencia y O = Obstinación. Por lo que al generar en nosotros la Soberbia, la Arrogancia, la Prepotencia y la Obstinación, estamos desarrollando los cuatro flagelos que consumen a nuestra sociedad y nos limita el crecimiento personal, profesional y laboral.

Veamos cada una de estas actitudes:

Soberbia: La Real Academia Española de la Lengua la define como: 1. Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros. 2. Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás. En consecuencia, la soberbia no es una actitud que genere simpatía. Por ello, las personas que piensan que son superiores, suelen despertar un rechazo muy grande en los demás. Aunque sea una actitud que traten de ocultar, es fácil que terminen delatando su falsa humildad, logrando despertar aún más una actitud de rechazo.

Una persona soberbia se siente el centro del universo; rara vez admite errores y casi nunca se rebaja a pedir perdón, a veces, ni siquiera pide ayuda.

Arrogancia: El Diccionario de la Real Academia Española, nos deriva al término arrogante, definido como: 1. Altanero, soberbio. 2. Valiente, alentado, brioso. Este término en lo conductual se refiere al desprecio sistemático de la opinión y argumentación de los demás. Se dice que quizás tendría un componente más bajo de orgullo de lo que lo tiene la soberbia.

La arrogancia genera desconfianza, indiferencia, conflicto y quebrantos patrimoniales. Una persona arrogante puede tragarse su orgullo y pedir perdón, pero lo hará sólo por interés.

Prepotencia: En este caso la Real Academia Española, nos deriva al término prepotente, definido como: 1. Más poderoso que otros, o muy poderoso y 2. Que abusa de su poder o hace alarde de él. El que alguien considere y piense que es mejor y más sabio que los demás (prepotente) y por eso no presta atención a lo que los demás tienen que decir (arrogante).

Las personas prepotentes aplican la intimidación, la arbitrariedad, la inconstancia, las amenazas y el temor para controlar a los demás; para hacer su voluntad. La prepotencia genera desprecio, rencor y abandono.

Obstinación: Este concepto en el Diccionario de la Real Academia Española nos lo define como: 1. Pertinacia, porfía, terquedad. Con esta característica estaríamos hablando de personas a las que les es complicado hacerlas cambiar de visión u opinión. Hace referencia a esas personas que solo dan por válidas sus opiniones e ideas.

Las personas obstinadas llegan al punto de no escuchar ni evaluar otras ideas que no sean las suyas. La obstinación genera pérdida de oportunidades, obsolescencia y decadencia.

Ahora que ya conocemos, amable lector, las características del síndrome del SAPO y que podemos identificarlos en nuestro entorno, tengamos cuidados para no contagiarnos de él y saber con qué tipo de persona estamos tratando.

Twitter @jarymorgado
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conoSERbien; www.sabersinfin.com

Referencias:
1. https://www.genome.gov/es/genetics-glossary/Sindrome