------------Sabersinfin, programa de radio en vivo por internet,martes y jueves (México D.F. 18:00, Buenos Aires 21:00, New York 20:00; Madrid y Tokyo miércoles y viernes 01:00 y 09:00 respectivamente)
Siempre que Doña María
guisaba “chileajo”, era señal que toda la familia iría de día de campo, a darse
un buen chapuzón y a comer ricos tacos de “chileajo en la Peña del cacalote.
Desde muy temprano, las hermanas de Froylancito entraban
prestas en la cocina para ayudar a su mamá, aunque siempre terminaban por
abandonar el cuarto, pues cuando comenzaba Doña María a tostar los chiles
guajillo y costeño, que colocaba sobre un enorme comal de barro, el picante
olor que despedían, al esparcirse en toda la cocina hacía toser hasta al más
valiente del pueblo. Quién sabe qué hacía
doña María, para permanecer siempre impasible, sin abandonar la cocina, ante el
asombro de propios y extraños. Fue una gracia, entre muchas otras,que también tendría la esposa de Froylancito.
Abel Pérez Rojas: Si el compromiso debe establecerse entre el
sector productivo y las instituciones de educación superior ¿Cómo
traducirlo en tareas y acciones específicas?
Raúl García Tlapaya: Mira, el compromiso es muy complejo como tal,
hablando como sistema; porque de entrada debe haber un compromiso de los
propios directivos de las instituciones de educación superior, pues a veces
están por dedazo y no tienen la capacidad y tampoco buscan una formación de
directivo, desde ahí estamos mal, motivo por el cual hay instituciones que no
tienen marcada una política, eso es algo que se tiene que retomar desde el
punto de vista del Estado, es decir…