Predecir el futuro (Artículo)
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01 de noviembre de 2022

Conoser Bien

Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.
Confucio

Nadie conoce con certeza qué nos deparará el futuro, en consecuencia, el poder enfrentarnos a él de forma exitosa resulta sumamente complicado ya que no sabemos con qué herramientas debemos trabajar, cuál camino seleccionar y cómo debemos prepararnos.

El ser humano ha tratado de predecir el futuro desde la antigüedad y buscado la forma de poder predecirlo, para ello ha creado una infinidad de mancias (mancia, del griego manteia, "adivinación", derivado de mantis, "vidente" y del indoeuropeo men- "pensar") para lograrlo.

El Tarot (cartas); la Astrología (astros); Quiromancia (manos); Runas (símbolos); Hidromancia (agua); Cafetomancia (café); Geomancia (tierra); Oniromancia (sueños); Cartomancia (cartas); Iridomancia (iris); Agurios (adivinación con base en el vuelo de las aves) y los Pesagios (observación deductiva de los antepasados), son solo unas pocas de las mancias utilizadas para lograr saber el futuro.

Existen también infinidad de leyendas como la del Oráculo de Delfos, lugar que los griegos consideraban el ombligo de la tierra, y su Pitia o Pitonisa, por cuya boca hablaba Apolo, ataviada con una corona y un bastón de laurel, entraba en éxtasis para comunicarse con la divinidad y recibir los preceptos para profetizar.

Así mismo, la leyenda de la sacerdotisa Casandra (“la que enreda a los hombres”), fue vidente de Apolo, con quien pactó, a cambio de un encuentro carnal, la concesión del don de la profecía. Sin embargo, cuando accedió a los arcanos de la adivinación, Casandra rechazó el amor del dios; este, viéndose traicionado, la maldijo escupiéndole en la boca diciendo que seguiría teniendo su don, pero nadie creería jamás en sus pronósticos

Los chinos tenían el I Ching, mientras que en muchas otras culturas se prefería buscar respuestas, para conocer el futuro, a través de sacrificios y llegar a las entrañas de los animales. Otras tenían como referencia algunos fenómenos físicos, como los eclipses, los terremotos, la posición de las estrellas y la influencia de los astros.

Uno de los más famosos clarividentes para algunos, agorero para otros, fue el astrólogo y médico Nostradamus, que en su principal obra titulada “Las profecías” , ha dado lugar a innumerables interpretaciones sobre el futuro del mundo y la humanidad.

En la segunda guerra mundial se hizo muy famosa la utilización de videntes, médiums y adivinos para trazar estrategias ante el enemigo¹, es decir, pretendían conocer el futuro para poder adelantarse a sus contrarios en las tácticas a emplear en combate.

En la actualidad, las agencias de inteligencia de todo el mundo se basan principalmente en opiniones de expertos para pronosticar eventos.

Pero hay gente común que supera a los expertos cuando se trata de hacer predicciones precisas sobre el futuro, los llaman "superpronosticadores" y no se trata de charlatanería, existen y son reales, así lo expresa David Robson, autor de "La trampa de la inteligencia".

Indica que "No estamos hablando de algún tipo de adivino psíquico o nada por el estilo". Por el contrario, los científicos han descubierto ciertos rasgos de personalidad y habilidades específicas.

"Son personas que pueden predecir por ejemplo si una guerra civil va a estallar en una región con problemas o quién va a triunfar en los Juegos Olímpicos". Tienen un talento natural para examinar la evidencia y ver a dónde conducirá en el futuro.

El término "superpronosticador" surgió de un proyecto realizado por profesores de la Universidad de Pensilvania, de un torneo cuyo objetivo era buscar nuevos enfoques en las predicciones políticas, llamado Good Judgement Project² (Proyecto Buen Juicio), organización dedicada a "aprovechar la sabiduría de la multitud para pronosticar eventos mundiales" y financiado por la Actividad de Proyectos de Investigación Avanzados de Inteligencia o IARPA, por sus siglas en inglés.

Bajo la dirección del científico político Philip E. Tetlock, desde 2011, el equipo invitó a miles de participantes de todos los orígenes sociales para probar sus habilidades de predicción. Fueron cuatro años, 500 preguntas y más de un millón de predicciones, el 2% más exitoso fue llamado superpronosticador³.

¿Qué tenían de especial?: "A menudo eran curiosos, tenían una mente abierta, estaban dispuestos a buscar evidencia y cuestionar sus suposiciones y también eran intelectualmente humildes, de manera que eran capaces de reconocer sus propios sesgos y tomarlos en cuenta", señala Robson.

Los superpronosticadores ven sus predicciones como hipótesis y siempre están a la caza de nueva información, evaluando cuidadosamente esos datos y actualizando sus predicciones. Pero además de tener una mente genuinamente abierta, se destacan en el pensamiento analítico.

Por lo tanto, amable lector, se puede pensar que leer mucho y ser analítico es un rasgo de gente muy inteligente. Curiosamente, tener mucha capacidad intelectual puede llevar a conclusiones equivocadas. Así que el problema es que en realidad cuanto más inteligente se es, mejor se es en engañarte a sí mismo y a otras personas, esto es parte del resultado que arrojó el estudio.

Twitter @jarymorgado
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conoSERbien; www.sabersinfin.com

Referencias:
1. https://www.muyhistoria.es/contemporanea/reportaje/ocultismo-y-magia-en-la-segunda-guerra-mundial-651560154305
2. https://hmn.wiki/es/The_Good_Judgment_Project
3. https://www.bbc.com/mundo/noticias-57311104