03 de octubre de 2022
Conoser Bien
Donde no hay credo no hay blasfemia.
Salman Rushdie, "Los versos satánicos"
Cada 30 de septiembre se celebra el Día Internacional del Derecho a la Blasfemia o Día de la Blasfemia, este día se implementó para que las personas se sientan con la libertad de manifestar su opinión, expresar sus críticas e incluso mostrar el desprecio por las religiones, sin temor a que se les censure o reciban algún tipo de castigo.
El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define la blasfemia como: 1. Palabra o expresión injuriosas contra alguien o algo sagrado y 2. Palabra o expresión gravemente injuriosas contra alguien o algo.
La palabra blasfemia proviene de la palabra latina blasphemia y esta a su vez del griego "blaptein", que significa injuriar, y "pheme", que significa reputación. Etimológicamente significa “palabra ofensiva, injuriosa, de escarnio”, pero en su uso estricto y generalmente aceptado, se refiere a la “ofensa verbal contra la majestad divina”.
Sinónimo de blasfemia: Insulto sacrílego: 1 injuria, sacrilegio, profanación, herejía, ultraje, maldición, execración, reniego, imprecación. Ofensa o injuria: 2 ofensa, injuria, insulto, insolencia, afrenta, vituperio, infamia, calumnia, denuesto.
En el contexto bíblico, blasfemia es una actitud de irrespetuosidad que se expresa mediante una acción dirigida en contra del carácter de Dios. Una imagen de Jesucristo o una biblia son objetos sagrados para el cristianismo. Cuando persona ataca verbalmente a estos elementos sagrados, pronuncia una blasfemia.
La definición cristiana de blasfemia tiene su origen en el Antiguo Testamento castigando al que refleje una acción inapropiada con relación al uso del nombre de Dios.
En Levítico 24:14-16 se lee: “¹⁴Saca al blasfemo fuera del campamento, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la congregación. ¹⁵Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cualquiera que maldijere a su Dios, llevará su iniquidad. ¹⁶Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera”.
De acuerdo con lo anterior, la ofensa a Dios se designa como un pecado y el ofensor tenía que ser apedreado por la comunidad. La blasfemia consistía en pronunciar explícitamente el nombre de Dios junto con una actitud de irrespetuosidad.
El Nuevo Testamento amplía el concepto de blasfemia, incluyendo acciones en contra de Cristo y de la iglesia.
Los líderes judíos consideraron blasfemo al mismo Jesús en Marcos 2:5-7 leemos: ⁵Al ver Jesús la fe de ellos dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. ⁶Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ⁷¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?
No obstante, se consideraba que los verdaderos blasfemos eran aquellos que negaban las declaraciones mesiánicas de Jesús y rechazaban Su unidad con el Padre (Marcos 15:29; Lucas 22:65; 23:39).
En la iglesia católica el pecado de blasfemia puede ser perdonado. No obstante, existe un pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo que no se puede perdonar, se lee en Mateos 12:32; ³²A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.
Así mismo, en Marcos 3:29; ²⁹,pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno. Y en Lucas 12:10; ¹⁰Y a todo aquel que diga palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.
Han pasado varios siglos de los castigos severos a quien blasfemaba y en la actualidad, de acuerdo con el Pew Research Center, en 2014 el 26% de los países y territorios del mundo tenía en vigor leyes o políticas contra la blasfemiaᴬ.
A lo largo de la mayor parte de la Historia, se ha perseguido y castigado duramente la blasfemia, desde cortar o perforar la lengua, a condenas de largos periodos de presidio e incluso la pena de muerte (como la lapidación) han sido algunos de los castigos con los que se penaba el acto de blasfemar.
Todavía en algunos países la blasfemia se castiga con la muerte, como en Afganistán, Pakistán, y Arabia Saudita. En algunos estados de EE. UU. todavía tienen leyes contra la blasfemia en su legislación. Existen en cambio, países como Holanda que han despenalizado la blasfemia. En Tailandia el rey es soberano, y blasfemar contra él se considera delito de lesa majestad en ese país y acarrea pena de prisión de 3 a 15 años.
La fecha del 30 de septiembre para la celebración del Día de la blasfemia, fundado en 2009, fue establecida para que coincidiera con el aniversario de la publicación de doce ilustraciones, que enardecieron a la comunidad islámica, que sienten total idolatría y veneración por Mahoma, en el diario Jyllands Posten de Dinamarca, en 2005, lo que ocasionó protestas en todo el mundo musulmán que dejaron como resultado ataques, embajadas incendiadas y al menos 137 muertos.
Es así, amable lector, cómo la blasfemia, todavía hasta la actualidad, genera controversia.
Twitter @jarymorgado
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conoSERbien; www.sabersinfin.com
Referencias:
A. https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_contra_la_blasfemia









