Carlota: La primera mujer gobernante de México (Artículo)
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12 de julio de 2020

 

El 7 de junio se cumplieron 180 años del natalicio de María Carlota Amelia Augusta Victoria Clementina Leopoldina de Sajonia-Coburgo-Gotha y Orleans. Fue la última emperatriz de México; fue de nacimiento Princesa de Bélgica y por su matrimonio fue también Archiduquesa de Austria, princesa de Lorena y Hungría, condesa de Habsburgo y Virreina consorte del Lombardo-Véneto.

La emperatriz Carlota nació en 1840 y murió en 1927. Vivió 87 años, de los cuales 60 transcurrieron en las sombras de la locura. Fue una mujer inteligente, culta, liberal y humanista. Desde muy pequeña fue educada para gobernar, tenía conocimientos en política, geografía, música y artes. Del mismo modo dominaba el francés, el alemán, el inglés, el italiano y el español.

El 27 de julio de 1857, Carlota contrajo matrimonio con el archiduque de Austria, Fernando Maximiliano de Habsburgo. Años después la joven pareja aceptó la oferta del trono de México hecha por un grupo de conservadores mexicanos. Estos anhelaban un imperio para solucionar la inestabilidad política de México. Irónicamente uno de ellos era hijo del Generalísimo José María Morelos y Pavón, uno de los principales insurgentes en la guerra de Independencia contra España.

Carlota llegó al puerto de Veracruz con Maximiliano de Habsburgo en la fragata Novara el 28 de mayo de 1864, y ambos fueron coronados en la Catedral de la Ciudad de México en abril de ese mismo año, para encabezar lo que ya era entonces el Segundo Imperio Mexicano (1863-1867).

Carlota como nueva emperatriz, comenzó junto a su esposo Maximiliano a configurar una corte con un rígido protocolo influenciado por su vida juntos en Austria. La emperatriz llegó a promulgar la abolición de los castigos corporales y una justa limitación de las horas de trabajo; impulsó empresas como los ferrocarriles, el telégrafo, el transporte a vapor y la beneficencia. Retomó, con su esposo, el proyecto del monumento a los Héroes de la Independencia y la remodelación integral del Zócalo. Fundó un conservatorio de música y una academia de pintura. Gastó enormes cantidades de dinero en obras de caridad.

Abrió guarderías, asilos y casas de cuna. Fue apodada como "La roja" por sus posturas liberales.

En el ámbito privado, la pareja imperial fue distanciándose con el paso de los meses. Surgieron rumores de infidelidades de Maximiliano, fascinado por las jóvenes mexicanas. Además, la pareja no había tenido un hijo que pudiese heredar el imperio.

En 1866, Francia, bajo la presión de Prusia y sobre todo de Estados Unidos, abandonó políticamente a los emperadores mexicanos. Retiraron a gran parte de sus ejércitos de territorio nacional, y Benito Juárez y sus huestes empezaron entonces a ganar terreno para recuperar el país. Ese año Carlota atravesó el Océano Atlántico para pedir ayuda a los europeos y salvar el trono. Carlota llegó a París y Napoleón III le negó la ayuda, y lo mismo ocurrió en Viena y después en Roma con el Papa Pío IX, quien le dio largas y no se concretó nada.

Es en esta estancia en Roma, cuando Carlota se convierte en la primera y única mujer en la historia que duerme en la Santa Sede, y todo tiene que ver con sus primeros y evidentes síntomas de desequilibrio mental. Las negativas del apoyo europeo parecen ser el detonante de la locura de Carlota, al enterarse del fusilamiento de Maximiliano el 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campanas, Querétaro, la sacó de sus cabales.

Hay otra teoría sobre el origen de su demencia y es relativa a la historia de amor del emperador Maximiliano de Habsburgo y su amante adolescente, conocida como "La India Bonita" cuyo nombre era Concepción Sedano Leguísamo, de apenas 17 años. El emperador viajaba siete horas desde Ciudad de México a Cuernavaca para encontrarse con su amada, mientras su esposa intentaba consolidar el imperio y concebir un hijo.

Mientras Carlota acudía a tiendas de Ciudad de México en busca de remedios naturales para poder concebir un hijo, "La India Bonita" resultó embarazada y pronto se regó la versión de que el padre del bebé era Maximiliano de Habsburgo. Jamás se sabrá si el niño llamado Julián Sedano fue hijo del emperador.

Otra versión de su demencia, amable lector, es que Carlota, al no poder tener hijos, le pidió ayuda a una yerbera para concebir, y ésta le dio hongos conocidos como teyhuinti, también llamados “la carne de Dios”, que al ser proporcionado en concentraciones altas le produjo un estado de locura permanente.

 

Twitter @jarymorgado
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