La presencia de Don Goyo
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RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

15 de diciembre de 2014

Si tu corazón es un volcán, ¿cómo pretendes que broten las flores?
Gibran Jalil Gibran

Fue hace exactamente 20 años, el 21 de diciembre de 1994, que el segundo volcán más alto de México, el Popocatépetl, despertó. Ese día produjo la primera emisión de cenizas, después de cerca de 70 años que había permanecido dormido, causando gran inquietud entre la población, por lo que hubo la necesidad de evacuar, por parte de las autoridades, una gran parte de la zona.

El nombre de este volcán proviene del náhuatl Popoca -“que humea” y tepetl -montaña”, es decir, la Montaña que humea. Con una altura de 5,458 metros sobre el nivel del mar es el segundo volcán más alto, después del Ciltlaltépetl o Pico de Orizaba (5,610 m). El “Popo” se encuentra a 55 km al sureste de la Ciudad de México y tiene una edad aproximada de 730,000 años y ha estado activo hasta la fecha. Los habitantes de Santiago Xalitzintla, una pequeña comunidad a 12 km del volcán, lo llaman “Don Goyo”, nombre con el que es conocido en el país y el extranjero.

Nos dice una leyenda que “hace muchos años, cuando un habitante del pueblo iba caminando por las faldas de la montaña, se le apareció un hombre desconocido que dijo llamarse Gregorio Chino Popocatépetl. Dicho hombre, de edad avanzada, era la personificación del espíritu del volcán y se aparece a los pobladores para alertar si habrá alguna erupción o para mantenerlos tranquilos cuando únicamente es una fumarola. Se rumora que el anciano únicamente se le aparece a una persona conocida como “El Tiempero” (aquel que puede ver y platicar con el Popocatépetl), mientras da paseos por el volcán o en sus sueños mientras se encuentra dormido”.

Cuando los habitantes de Xalitzintla escucharon por primera vez el nombre de Gregorio Chino Popocatépetl utilizaron su hipocorístico (cariñosamente) “Goyo” y cada 12 de Marzo, día de San Gregorio, celebran el “cumpleaños del volcán” llevándole tributos para mantenerlo contento y que no haga erupción.

El Popocatépetl es uno de los volcanes más activos del país. Los 25 millones de personas que habitamos a menos de 100 km del cráter, lo convierten en uno de los volcanes más peligrosos del planeta. En estos últimos 20 años ha tenido etapas explosivas asociadas con el crecimiento y destrucción de domos de lava en el interior del cráter. Sus cenizas han alcanzado las ciudades de Puebla, Tlaxcala, Morelos, México y poblaciones

más distantes como Querétaro y Veracruz. Los fragmentos incandescentes lanzados por sus explosiones han llegado a unos 3.5 km de las poblaciones más cercanas al volcán.

A lo largo de su historia, el volcán Popocatépetl ha presentado actividad recurrente con erupciones explosivas mayores, que afectaron severamente a los asentamientos existentes, investigadores revelan que el volcán ha estado activo por más de medio millón de años y que ha presentado varias etapas de crecimiento, que formaron al menos tres volcanes previos, los cuales fueron destruidos por erupciones extraordinariamente grandes: el volcán Nexpayantla hace más de 400,000 años, el Ventorrillo hace alrededor de 23,000 y El Fraile, hace 14,500 años, se asegura que el cono moderno está construido sobre los restos de estos volcanes.

Fuentes históricas refieren a la actividad del volcán: el manuscrito Pre-hispánico Telleriano Remensis hace referencia a una importante actividad volcánica. Hernán Cortés y Bernal Díaz del Castillo citan la erupción de 1519. Humboldt hace referencia a emisiones de ceniza entre 1802 y 1804. Continuó un periodo de inactividad que fue interrumpido en 1919, cuando una explosión de dinamita realizada en una mina de azufre situada en el interior del cráter, provocó una nueva actividad volcánica. La actividad continuó y en 1927 hubo una gran emisión de fragmentos sólidos de material volcánico. Desde entonces, el Popocatépetl no había emitido materiales sólidos hasta el 21 de diciembre de 1994 cuando comenzó una nueva fase de actividad. En los últimos años, el volcán muestra sobre todo en los meses de noviembre, diciembre y enero un claro incremento de la actividad sísmica y fumarólica, así como actividad explosiva y emisión de lava.

Es por ello amable lector que debemos estar atentos, por si acaso, a las recomendaciones de las autoridades y al semáforo volcánico para minimizar las consecuencias que pudiera tener el despertar de Don Goyo, cómo ve usted.

Jorge Rodriguez y Morgado 2Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce:ConoSERbien en Sabersinfin.com

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