Rememorando (Artículo)
Minuto a Minuto

25 de diciembre de 2022

"Una ciudad, se construye como tal, o sea ciudadanamente, desde la mesa familiar y los bancos de la escuela"

Hoy, que Dosquebradas celebra 50 años como municipio y con ello su avance socio económico, cultural y educativo, pienso en el Colegio Cristo Rey donde sucedieron las primeras edificaciones ciudadanas, mujeres que han sido su orgullo. Vuelvo a aquella década hermosa en la cual sembramos las semillas del progreso y del amor a la patria chica.

De 20 años, aún menor de edad y con dos años de experiencia como maestra superior, egresada de la mejor Normal Superior del país, el Colegio Labouré de Santa Rosa de Cabal, llegué al Colegio Cristo Rey de Dosquebradas en 1965, como maestra de primaria, grado tercero, profesora de biología en tercero y cuarto de bachillerato; en vacaciones hice dos cursos de biología en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y uno en la UTP de Pereira.

En ese tiempo, Dosquebradas era parte de Santa Rosa de Cabal y empezaba a tomar fuerza en su desarrollo sobre todo en lo industrial, ya se habían establecido allí, Paños y Textiles Omnes desde 1948, Comestibles La Rosa en 1960 e Industria Molinera de Caldas en 1964.

Dosquebradas era muy poblado para su época y su calidad de corregimiento, pero muy despoblado aún. Había unos cuantos puntos de concentración de población: Puerto y La Capilla, los primeros , La Romelia, Los Naranjos, San Fernando, La Castellana, Paños Omnes, San Diego, , Los Molinos, Versalles, La Rosa, La Molinera, entre otros, de donde procedían las alumnas de esa época , muchas de las cuales aún residen allí Lo demás , eran veredas. Llegaban alumnas a pie, desde Boquerón, Valher y San Judas.

Las profesoras de primaria eran tres religiosas, recuerdo a las Hermanas: Luz María, María Stelia, y Cruz Elena, y las maestras seglares eran conmigo: Nelly Ramírez, Luz Dary Mesa (e.p.d) y Gloria Lozano.

Las profesoras de secundaria, en matemáticas Olivia Ruiz y Glomar Echeverry, en español y Literatura Libia Peláez, en sociales Mariela Villada (e.p.d) y en biología, una religiosa en primero y segundo de bachillerato y yo de tercero en adelante. Estaba dictando anatomía en cuarto bachillerato -sistema nervioso central- cuando llegó visita de supervisión, dejando un acta maravillosa por el excelente trabajo en conjunto, y el Colegio fue aprobado. De grata recordación las dos Rectoras, las Hermanas Carmelitas, María Ligia Restrepo y Consuelo Barandiarán.

Dos años después de ser erigido en municipio, fui trasladada a Santa Rosa de Cabal, al Colegio Lorencita Villegas de Santos.

Con las alumnas de ese tiempo, aún me reúno con ellas y evidencio la gran formación que recibieron, construimos el listado por sectores de quienes como ellas, fueron las constructoras de ciudadanía.

Hicimos memoria y reconocemos hoy que fueron tiempos tan lindos en un municipio que apenas, como nosotras, empezaba su vida. Fuimos parte de su inicio, parte de su construcción como la ciudad pujante que es hoy.

 

Amelia Restrepo Hincapíe
Escritora Colombiana