A veces se nos mueren
Minuto a Minuto

9 de abril de 2021

A veces se nos mueren personas en el alma.
No de muerte natural, no de muerte del cuerpo.
Y la pena de perderlas parece gotear
como un suero de lágrimas tan lento
que hasta podemos contar las pesadas gotas
y pedir piedad al mismo tiempo y morir como al descuido.
Y nos quedamos sin voz, sin aliados,
sin saber qué hacer, quizás,
en alguna esquina pálida y con soledad acumulada,
sin encontrar la exacta palabra.
y advertimos que hay canteras de dolor,
que así, organizadamente, nos caen sobre el pecho
hasta que ya no podemos respirar.
A veces se nos mueren personas en el alma,
Y uno levanta los ojos al cielo
como pidiendo un milagro, el abrazo
de algún hada que trascendió a la infancia.
Y nos resistimos a creer
que la traición existe, que la indiferencia existe,
que las manos que algún vez se fundieron
en las nuestras, ya no están más.
Y nos quedamos contando las lentísimas gotas
del suero de las lágrimas,
y mirando la frágil silueta de un payaso triste,
que somos nosotros mismos reflejados , sin querer,
en un espejo feroz, en un hueco de amor irremplazable,
donde no hay nada.