¿Y si el Obispo de Tuxtepec no Obedece?
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                                                                                                                   Masca la Iguana
                                                                                                        ¿Y si el Obispo no obedece?



Luis Fernando Paredes Porras*

                                                                                                                                                                           La libertad radica en elegir a quien obedecer
                                                                                                                                                                                              Luis Fernando Paredes Porras


     Hay dos grandes instituciones que nos enseñan a obedecer, lo sabe muy bien el sacerdote católico José Alberto González Juárez, designado como tercer Obispo de Tuxtepec: la(s) iglesia(s) y la escuela. Detrás de ambas hay un proyecto político, un proyecto de ser humano que se comporta, generalmente,  de acuerdo a los objetivos de ellas. A él la Diócesis lo espera este 22 de julio de 2015 cuando será ordenado y me pregunto ¿y si el Obispo no Obedece?


      Todos obedecemos a muchas cosas, quienes se consideren totalmente libres obedecerán a su consciencia libertaria y quienes gusten de su esclavitud pues obedecerán, fieles, a sus victimarios, es decir, nadie se salva, pero  ¿y si el Obispo no obedece?


       Desde el jardín de niños premian con estrellitas al obediente,  de grandes lo que hay son sanciones alentándonos a que aprendamos porque, para saber mandar, primero hay que saber obedecer, pero y que tal ¿si el Obispo no obedece?


       El sueño de todo padre, incluyendo al Altísimo – supongamos que sueña pues – es que sus hijos le obedezcan. Ya Cicerón dijera, varias décadas antes del nacimiento del maestro Jesús: “Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mudo escribe libros”. De eso ya hace más de dos mil treinta años y por ello bien cabe el añejo cuestionamiento ¿y si el Obispo no obedece?  

    
      Obedecer no es malo, y lo dijo un hombre que es un ícono de la desobediencia, porque para Alma Grande “En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle” y de ahí se gestó la independencia de la India. Por eso pienso que debe ser bueno que el Obispo sea obediente, pero ¿y si el Obispo no Obedece?


     Dice la iguana que ella no obedece porque lo que tiene es instinto, que no es lo mismo pero es igual, dijera el cubano poeta, y que gracias a que “lo obedece” ha logrado sobrevivir en el nauseabundo arroyo Moctezuma, quien dicho sea de paso, su cauce sigue obedeciendo a las leyes de la física, que es un idioma de Dios. Me mira – la iguana y Dios que en ella habita -  y al parecer, no estoy seguro, pero creo que la verdosa  me da una orden, yo lo tomo como una sugerencia, bueno, un sano comentario, una de sus ocurrencias pues.

*Educador mexicano, productor de medios de comunicación para el desarrollo, dirige www.sabersinfin sureste.

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