Héroes de la selva ( cuento infantil)
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

Héroes de la selva

De Gloria Carrazco Oropeza



Mama Leona, Papá León y sus tres cachorros caminaban por la selva buscando agua… estaban sedientos y el sol estaba implacable.
Caminaron y caminaron hacia el cauce de un riachuelo que desembocaba en el mar.

Pero al acercarse vieron que el riachuelo estaba seco.
Mamá Leona desesperada se dejó caer bajo la sombra de un árbol, mientras decía…

- ya no puedo más…

Papá León intentó animarlos, diciéndoles:

- Detengámonos un momento… hagamos unas respiraciones profundas  para sentirnos mejor y después seguiremos poco a poco…

Con dulzura y firmeza les daba las siguientes instrucciones:

- Tomemos aire contando hasta seis inflando la barriga como un globo…. Poco a poco…. Botemos el aire contando hasta seis y nos desinflamos aflojando todo el cuerpo…. Repetimos…  otra vez….otra vez…

Cuando Papá León vio que estaban mejor, les dijo: - Sigamos adelante,  encontraremos agua, mucha agua… tanta que Mamá Leona se va a embuchar y va a parecer un balón gigante… Jajaja… jajaja…

Uno de los cachorros dijo:

- y yo… ¡tomaré tanta agua que se me saldrá por las orejas!

Todos rieron…

Continuaron caminando lentamente hasta llegar a la costa… mientras Papá León iba diciendo:

- Ya siento el agua, estamos cada vez más cerca….

El águila los veía desde el cielo donde revoloteaba en busca de peces…

¡Estaba sorprendida! Nunca había visto a Papá León y a Mamá Leona tan apesadumbrados. Desde las alturas, preguntó:

- ¿Puedo ayudarlos en algo?

A lo que Papá León respondió:

- Si, por favor, necesitamos urgentemente tomar agua…

El águila, señalando los cocoteros, les dijo: 

- el agua de coco los puede salvar

Mamá Leona intentó subir por una de las palmeras… estaba cargada de cocos… pero no pudo llegar ni a la mitad…

Lo intentó después papa León…. Y lo mismo… estaba tan débil que no pudo trepar…

El águila intentó picotear  los cocos a ver si caían… pero  no lo logró…

Así que decidió  buscar a uno de los monos para pedirle ayuda… eso era lo que se necesitaba ahora: alguien que con su agilidad pudiera trepar por la palmera y bajar los cocos.

El águila le dijo a la familia Leona que iría  en busca de ayuda y para animarla, en voz clara y firme sentenció:

 ¡Pronto tomarán la dulce y refrescante agua de coco!, regreso lo más pronto que pueda.

El águila voló hacia el bosque donde los monos hacían sus piruetas, saltando de rama en rama…

Al encontrarse  con el primer mono le explicó la situación de la familia Leona y le pidió que la ayudase a bajar los cocos del cocotero…

Pero el mono,  con voz temblorosa, respondió:

- ¿Cómo? ¿Te has vuelto loco? No, no, no… Ya tuve una mala experiencia con Papá León… casi me come el invierno pasado…  no, no, no… no puedo hacer nada…”

El águila insistió… pero el mono se columpió más fuertemente de la rama de la que colgaba y se perdió entre los árboles…

Otro mono que escuchaba la conversación dijo:

 -A mí me gustaría hacer algo… pero  ¿cómo voy a ayudar a los leones? ¿Y si me comen?

El águila pensó rápidamente en una alternativa y dijo: 

- Hummmmm bueno vamos a buscar a Humberto el elefante…. Es el más grande y los leones no lo atacarán…

El mono se mostró de  acuerdo y juntos fueron en busca de Humberto…

- Elefante Humberto -dijo el mono- queremos ayudar a la familia Leona… están muriendo de sed… y  se podrían salvar si toman el agua de coco….Necesitamos a alguien grandote como tú que me acerque al cocotero para bajar los cocos… y cuando los hayamos ayudado y se comiencen a recuperar ya estaremos bien lejos de la familia Leona… ¡Por si acaso!

- Está bien… vamos -dice Humberto- a mí también me gustaría que me ayudasen si mi familia tuviera problemas… Hay que hacer a los demás lo que nos gustaría que hiciesen por nosotros… Claro está, tomando las previsiones del caso….

Embargados por la emoción y esperanza de poder hacer algo útil por la familia Leona,  se desplazaron hacia la costa…

Finalmente llega el elefante con el mono en su lomo… y éste ágilmente se sube al cocotero e inmediatamente comienzan a bajar los cocos…

- Ahí van -dice el mono-  uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez!

El Águila dice:

- Bueno si son cinco leones y diez cocos… ¿cuántos cocos son para cada uno?

- Eso es fácil -responde el mono- Son dos cocos para cada León.

- ¿Y será suficiente? -pregunta el elefante.

Papá León responde:

- Con la sed que tenemos necesitamos como cuatro cocos para cada uno…

El Águila dice:

- Y entonces ¿cuántos cocos nos faltan?

Responde el mono:

- Son cuatro cocos para cada uno… y ellos son cinco leones, entonces  son cinco veces cuatro… eso es igual a sumar 4+4+4+4+4, o sea son 20 cocos.   

- Eso es igual a multiplicar 5* 4-dice el águila-  que es igual a 20… ¡Tienes que aprender a multiplicar amiguito!

Cuando ya están los 20 cocos en el suelo… Papá León  comienza a perforar uno a uno los cocos con sus grandes colmillos y a dárselos a su familia….

Sin esperar ningún tipo de agradecimiento el elefante con el mono en su lomo se aleja de prisa…

El águila desde arriba revolotea sus alas, contenta por la labor cumplida…

En el bosque todo parece más colorido y más bonito… es el espíritu de la SOLIDARIDAD que se ha crecido con la noble actuación de cada uno de estos héroes… y hasta los que no participaron sienten más alegría de vivir en ese bosque…

  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 1005 invitados y ningún miembro en línea