Masca la Iguana
Nos la pela…
Luis Fernando Paredes Porras
En México ya no somos los mismo, hay más dolor, por lo tanto, más fiesta.
Luis Fernando Paredes Porras
No recuerdo dentro de mi despiste cotidiano, un día de muertos tan lleno de emociones encontradas en México. Estas fiestas de todos santos nos revelan la complejidad de la Patria, que diría ya hace décadas el poeta, algo tiene de cruz y de calvario.
Nunca antes la muerte en México había sido tan internacionalmente atendida, más allá de nombrar a nuestras fiestas patrimonio cultural de la humanidad, hoy nuestra relación con la muerte en México nos llena de orgullo y de vergüenza.
Ya no somos los mismos, lo veníamos intuyendo, pero hace poco más de un mes la confirmación descarnó el rostro de la realidad. ¿Cómo podemos disfrutar el pintarnos el rostro de “muertos - vivientes”, caras medio descarnadas por ser día de fiestas de brujas?, ¿evasión acaso?, ¿esquizofrenia colectiva? Miles de selfies mostrando “lo bien que se ven”, “lo bien que nos vemos” - porque no me salvé de que mi cuñada hiciera uso de la aplicación en su teléfono celular a donde a todos, a sus tres hijos, al mío y a mí nos puso caras de zombies - , y así millones de mexicanos gastan en maquillajes, saldo, ropa para reímos y festejar el cómo nos veríamos descarnados… doloroso reflejo del alma colectiva en este instante.
Recuerdo los temas de los altares cuando era niño, adolescente, universitario, no hace mucho, eran dedicados a personajes históricos, artistas, mujeres y hombres célebres de los pueblos, los barrios, las ciudades. Hoy no bastarían todos los concursos de altares de las escuelas en el país para poner una ofrenda a tanto muerto en México sin saber quién los mató y el para qué. Estas fiestas de muertos traen aparejadas inmensa dolorosa esperanza de encontrar vivos a los que están desparecidos por todos los rincones del país.
Leí una entrevista reciente al poeta Javier Sicilia (http://internacional.elpais.com/internacional/2014/10/18/actualidad/1413604263_947548.html) y más me dolió la muerte, bueno, la muerte no me dolió tanto, sino el uso que de ella se hace en el país donde “nos pela los dientes”. El líder del mayor movimiento gestado para protestar por la violencia totalmente desmoralizado diciendo que sirvió de nada tanta marcha, el movimiento por la paz sirvió de nada, que las marchas multitudinarias de ciudadanos bien intencionados, las marchas pacíficas, sufrieron una gran derrota, porque México es un gran fosa.
Desde el mar, un amigo compañero de la preparatoria me comparte sus versos, los cuales celebran la tradición y denuncian la realidad. Seguro no lo sabe, pero su último verso se relaciona con un poeta de más horas de vuelo, con Sicilia, ya que éste afirma que el PRI pretendió administrar el infierno y dice Ricardo Nieto, que ahora es el turno de los gobernantes de estar en el infierno…que ironías, relaciones lastimeras.
La muerte no "nos visita",
solamente en temporada,
eso es falacia inaudita
pues México es su morada
Aquí es vista de costumbre
mostrando sus fieros dientes
su clientela es muchedumbre
que hasta cuelga de los puentes
Se pasea por la frontera
ocluye las cañerías
es siniestra y traicionera
se esconde hasta en guarderías
En escuelas, en colegios,
se solaza tras el manto
del miedo que da a los regios
llenando al pueblo de espanto
Tiene amigos por montones
Senadores, Diputados,
Alcaldes, Gobernadores
le abastecen de finados
Incógnitos tras su fuero
cuando alguno les pregunta
le echan la bolita al clero
que hace su labor conjunta
Gobierno y clero pregonan
que la culpa es de sicarios
más nunca jamás mencionan
ser ellos los mercenarios
Y la Santa Madre Iglesia
"Polecías y autoridades"
culpando a la muerte necia
hacen sus atrocidades
Más van quemando sus naves,
sus partidos se hacen trizas
poco a poco sus enclaves
van quedando en las cenizas
Cansados de tanta muerte
despiertan los Mexicanos
para voltearles la suerte
a los malvados tiranos
Entre patadas de ahogado
genocidio perpetraron
los Guerreros que mataron
al resto lo han despertado
¡Tiemblen los del lado oscuro!
no más cuentitas ni espejos,
la muerte viene muy duro
esta vez por los pendejos
Ya no más la población,
ni en verano ni en invierno
hey Gobernante felón:
¡¡¡es tu turno en el infierno!!!
Las historias de fantasmas deberán incrementarse, almas errantes, almas en búsqueda de paz, pero no almas descarnadas sino habitantes de cuerpos mexicanos buscando a los suyos, ya entre vivos, ya entre muertos.
Dice la iguana que no se me olvide citar al poeta, no a Sicilia, sino a Ricardo López Méndez, alias “el Vate”, porque en México “el águila brava de tu escudo se divierte jugando a los volados, con la vida, y a veces con la muerte”… la miro, a la iguana claro está, mientras se viste de catrina y una profunda tristeza me invade sabiendo que en mi país, la muerte ya no nos pela los dientes como antes y, por si fuera poco, la moneda está en el aire.








