05 de junio de 2014
Antón Pavlovich Chéjov.
Ay! pobres hombres que saltan al mar,
queriendo una sirena atrapar.
Ay! pobres hombres que miran al sol,
queriendo ver su reflejo en la luz.
La lupita.
Jadeando y braceando para no hundirme,
rodeado de peces que comen peces;
hombre que come hombre y no parece,
tal afirmación lograr aturdirme.
Evado casco, procuro no herirme,
caracolillos en la pared crecen,
marejada, olas, olas preceden,
no sé si llorar o mejor reírme.
Sol y sal la piel horadan, carcomen,
se resecan cuerpo, espíritu y alma;
la muerte penetra todo, en resumen.
Viento sopla, noche, sombras imponen,
luna roja, mar negro, todo en calma,
frío muerde, miedo grita, cardumen.
Hugo Islas (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) radica en Puebla, es amante de la música y las letras.








