SÉ QUE
TE VOLVERÉ A VER, MUJER, ESTOY SEGURO
Por:
Erasmo Nava Espíritu*
Tal
vez al despertar el alba de este día,
tú
estés sentada en casa tan tranquila:
contemplando
la escarcha
y
el brillo que cubre los abedules frondosos de la colina de enfrente;
o
tal vez mires en los cerros cercanos:
lo
espeso y bajo que se encuentra la neblina;
o
quizás adviertas con profunda alegría:
al
invierno tan crudo y en agonía
que
se sacude todo y se retira.
Cuando
el invierno pase,
y
la primavera cubra de bellas flores el
paisaje,
preguntaré
por ti
en
esa casa antigua y solariega,
y
será tu recuerdo tal vez
envuelto
en polvo y lejanía,
quien
corra apresurado a recibirme;
serán
tus pasos lentos junto a los viejos perales,
o
será tu sonrisa cubierta por la bruma,
quienes
adviertan mi presencia en esa casa.
Insistiré,
no obstante, porque
sé
que te volveré a ver, mujer, estoy seguro;
te
irás a otras ciudades, solitarias y extrañas,
recorrerás
sus calles, sus parques y sus plazas,
y
al final de tu viaje,
respirarás
profundo y quedarás exhausta.
Pero
cuando el invierno llegue nuevamente
y
llene de escarcha los abedules frondosos
de la colina de enfrente,
sé
que tú volverás
con
tu sonrisa de mujer ardiente,
a
entregarte a mis brazos nuevamente.
Por
ello,
sé
que te volveré a ver, mujer, estoy seguro.
Teziutlán,
Puebla, 8 de febrero del 2005.
*Erasmo
Nava Espíritu (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es licenciado en Economía, egresado del Instituto Politécnico
Nacional, obtuvo el grado de Maestro en Ciencias en Planificación del
Desarrollo Regional en el Instituto Tecnológico de Oaxaca. El presente poema
forma parte del libro: Cuando los Dioses Hablan y Otros Poemas.
Sabersinfin.com agradece a Erasmo Nava Espíritu la autorización para
publicar el presente material.
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