MONSTRUO INTERNO
Minuto a Minuto

MONSTRUO INTERNO

  Por: Marco Antonio Monterrosas*

  Extracto del escrito: “Georgina y otros Monstruos Internos”

 

Tenía una herida, que empezaba cicatrizar
y llegaste tú a hacerla más grande, cuando creía
que con el cariño que juraste tenerme
todo el dolor acabaría y empezaría a sanar.

Fueron muchos años los que vagué en torno tuyo
buscando tu amor que sabía inalcanzable
pero llegaste, hablaste, me buscaste, me encontraste
y yo, irremediablemente, me perdí…

 

 

 

 

Unos cuantos días de felicidad, o tal vez fue un instante
pero fuiste como droga, te inyecté en mi sangre
y me sentí altivo, bizarro y demás sinónimos de arrogante
y veme ahora, con un estado de ánimo deprimente.

 

 

Te fuiste como llegaste, sin saber lo que aquí dejaste
y crees que te has ido del todo, pues que equivocada,
pues me dejaste la satisfacción de saberte por un segundo mía
y pintarme, (y tu hacerme creer que así fue) en tu pared.

 

 

Y resultó que no fui de la estatura de tu vida
por que soy aire y en el aire me quedaré,
rechazaste un pedazo de papel y tinta
y con una sonrisa dijiste que de parte tu vida, no formaré.

 

 

Y al quedarme solo, pensando en la mentira de tu amor,
pensaré que por un instante fuiste mía, aunque de otro fuera tu corazón
como lo es ahora tu cuerpo, y como no fue nunca mío,
por no querer manchar yo, lo que por si sentía (o siento creo yo)

 

 

Algún día te irás como llegaste a mi vida
tan calladamente como permaneciste aquella vez,
cuando con toda la naturaleza del mundo
te diste la vuelta, y me arrancaste llevándote toda mi ilusión.

 

 

Te has convertido en un monstruo interno
que no me dejará vivir en paz, porque así lo he decidido
porque no podré olvidar tus besos, ni las caricias dadas
aunque de esto todo haya sido una mentira, y yo ciego, creía en tu amor.

 

 

Y volvería a creer, volvería a caer a tus pies con una sola palabra
me volvería a perder en tus ojos, aquellos que sentí míos,
por tener la dicha de estar una última vez a tu lado
pero sé, que nunca, nunca entenderás, hasta donde te ame.

 

 

Me borraré de tu memoria, y a mi sólo me queda un pedazo de papel
el cual se irá borrando, con el tiempo y mis manos
y  mi dolor, el cual es seña, de que al menos por un instante
fuiste mía, aunque de otro, fuera tu corazón…

 

 

 

(Me cuesta desprenderme de este escrito por lo que representa para mi, pero con esto espero desprenderme de lo que me hace daño, ese “monstruo interno…”)

 

 

Marco Antonio Monterrosas Contreras (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. ) reside en la ciudad de Tecamachalco, Puebla, México. El presente poema forma parte del trabajo: Llueve Soledad. Sabersinfin.com agradece a Marco Antonio Monterrosas Contreras la autorización para publicar su obra.

Más de la obra de Marco Antonio Monterrosas Contreras: