
En los caminos de la vida
Encontré tu mente divina
Que cautivó mi pasión lobina
En los caminos de la vida
Encontré la luz de tu retina
Que iluminó mi alma dolina
En los caminos de la vida
Encontré tu boca prohibida
Que alivió mi locura adolorida
En los caminos de la vida
Encontré tu voz alabastrina
Que atormenta y fascina
En los caminos de la vida
Encontré tu silueta sonatina
Que llenó de música mi vida
En los caminos de la vida
Encontré tu sonrisa festina
Que transformó mi rutina
En los caminos de la vida
Encontré tu boca prohibida
Por la que muero y doy la vida
En los caminos de tu vida
Encontré la gloria profana
Que prendó mi cuerpo y mi alma
Enrique Canchola Martínez
02 de septiembre 2022








